domingo, 24 de octubre de 2010

Enterrado (Buried, 2010)

¿Una película de hora y media de duración que transcurre íntegramente dentro de un ataúd? Parecía una locura. El suicidio comercial de director y productores. Muchas cosas podían salir mal, pero la tentación de ver cómo resolvían semejante desafío era más fuerte que el vano prejuicio, y allí fui, con un grupo de compañeras de trabajo que no le tenían miedo a la propuesta (no puedo decir lo mismo de los compañeros, flojos de espíritu y que quedaron muy mal parados ante la sociedad toda).

Ryan Reynolds interpreta a Paul Conroy, un camionero que trabaja en la reconstrucción de Irak y que, tras sufrir una emboscada, despierta dentro de una caja de madera. Ha sido enterrado vivo con un encendedor, un fibrón, y un celular. Lo que sigue son sus desesperados intentos por establecer contacto con el mundo exterior antes de que se le acabe el oxígeno. Y hasta acá puedo contar.


El director español Rodrigo Cortés consigue un segundo largometraje intenso y atrapante. De la comedia negra (Concursante, 2007, con Leonardo Sbaraglia) salta a un thriller que sostiene la angustia y la tensión como lo hubiese hecho un Hitchcock, y no estoy exagerando. Resultaba muy fácil aburrir a los 15 minutos, luego del planteo inicial. Pero Cortés (y el guionista Chris Sparling) dosifican muy bien lo que ocurre segundo a segundo.


La historia, que es seguida casi en tiempo real, se sostiene, junto con las sorpresas que irrumpen de manera muy calculada, por un excelente trabajo de musicalización y montaje. Si piensan que no puede hacerse mucho dentro de un cajón con una cámara, deben ver esta pelicula. Cortés se las ingenia para conseguir planos novedosos y creativos que evitan la monotonía y que acentúan la sensación de asfixia y encierro, para desgracia de los claustrofóbicos.

Ryan Reynolds, por su parte, consigue una interpretación fantástica. Cada segundo de su perfomance es creible, aunque no sepamos cuánto de realidad hubo en la desesperación que transmite ya que efectivamente tuvo que filmar dentro de un cajón abierto sólo por un lado (pero que a su vez estaba bloqueado casi en su totalidad por la cámara).


Odiaremos como nunca los constestadores automáticos, la burocracia de las organizaciones, y las musiquitas de espera. Aunque brotando como bocanadas de aire fresco, cada tanto surgirán breves momentos de humor ácido.

¿Estamos entonces ante una inesperada obra maestra? Con lo dicho hasta acá pareciera que sí, pero lamentablemente hay que hacerle determinados planteos. Sobre todo a medida que se acerca el final. Olvidémosnos de cuestiones técnicas como que la señal del celular se vuelve estable o inestable según la conveniencia del guión, o que la batería se descarga más lentamente a medida que avanza la película. Lo que no termina de convencer son ciertos golpes de efecto que atentan contra la credibilidad de la historia. Son tres o cuatro situaciones que hacen arquear las cejas del espectador preguntándose si eran necesarias, sobre todo después de una primera mitad impecable. Otro tanto ocurre con el desenlace, demasiado tibio y prolongado y que le resta efectividad.


Pero no dejen que estos “problemas” opaquen la experiencia agobiante que brinda “Enterrado”. Hay que verla, y definitivamente debe hacerse en la sala del cine. Las secuencias totalmente a oscuras, donde lo único que sentimos es la respiración agitada y los golpes desesperados del protagonista no serán experimentadas de igual manera en ningún living o dormitorio. Todo el cine se convierte en una extensión de ese cajón, una sensación inmersiva que no necesita de anteojitos polarizados.

Un teaser que puede verse con tranquilidad y que no revela nada importante


¡ASÍ SÍ!: En una época donde el cine recicla abusivamente, deben apoyarse los emprendimientos originales y arriesgados como éste. Y sobre todo si son de calidad.

¡ASÍ NO!: Esa manía de forzar las cosas ...





2 comentarios:

Flor dijo...

Qué nivel las compañeras de trabajo! Deben ser minas muy copadas :)
Apoyo a las nuevas ideas, totalmente! Hora y media en un cajón prometía menos que dos horas en una isla desierta, pero en el balance el enterrado le gana al náufrago!

Klaatu3000 dijo...

Son muy copadas, sin dudas. A propósito, hubo gente que se "sensibilizó" con mi comentario. Los mismos que, espero, limpien su honor en la próxima oportunidad. Jaja.