miércoles, 24 de diciembre de 2008

Gremlins (1984)

Dos son las películas que veo todos los años para esta fecha: una es El extraño Mundo de Jack, reseñada en la entrada anterior. La otra es Gremlins. Aunque haya sido acusada de excesivamente comercial, se imaginarán mi opinión sobre ello, ya que como pocas ha conseguido mantener fresco el espíritu de aquellas peliculas ochenteras innovadoras, frescas, que arriesgaban sin recurrir a las remakes o a las copias.

Para aquellos que nunca nos tragamos las películas con Santas amables o moralinas al estilo “tu familia te salvará”, un poco de terror inocente con criaturitas diabólicas descalabrando la tradicional rutina anual siempre es bienvenido. Resulta casi como la expresión de deseo de que algo parecido ocurra para pasar una Navidad perfecta: que nos evite soportar de esa reunión obligada a la que si pudiéramos, no iríamos.


Randall Peltzer es un inventor de cuarta que para Navidad le regala a su hijo un mogwai (“espíritu maligno” en cantonés). En principio de maligno no tiene nada, ya que su apariencia es la de una simpática bolita de pelos con orejas puntiagudas y grandes ojos llenos de ternura. Vendido a escondidas por el nieto de un misterioso anciano chino, éste le advierte sobre ciertas reglas que ya son clásicas: no exponerlo a la luz brillante, no mojarlo, y la más importante: no alimentarlo después de medianoche.

Por supuesto, la responsabilidad de los adolescentes deja bastante que desear y el nuevo dueño de la criatura no está atento a las reglas. Billy, por descuido, moja a Gizmo (tal el nombre de la mascota) y de su lomo salen varias pelotitas de pelo. Son los “hijitos” que engañando a Billy conseguirán alimentarse de madrugada. Pasando por una grotesca metamorfosis, se convertirán en unas criaturas desgarbadas y muy feas.

Trailer

Su líder, diferenciado de los otros por lucir un mechón de pelo blanco, no parará hasta tomar el pueblo. Usando la piscina de un club los belicosos bichitos se multiplicarán y avanzarán sobre los desprevenidos habitantes del pueblo. Será Billy (Zach Galligan), con la ayuda de su compañerita Kate (la hermosa Phoebe Cates) quienes deberán reparar el error y detener la invasión.

No puedo ser muy objetivo sobre esta película. Hoy sigo disfrutándola como la primera vez. Joe Dante supo imprimirle diversión, asombro y cinismo, sin descuidar la atmósfera festiva que la hace ideal para la Navidad. Los efectos de Chris Walas, utilizando animatronics y stop-motion, son fantásticos a pesar del tiempo transcurrido. No me importan las incoherencias del guión ni la simpleza de los diálogos. Quién sabe que cadena de eventos me llevaron a sentir esta fascinación tan personal, tan instransferible, pero lo cierto es que se ha convertido en una de mis películas favoritas.

Atención a este corto hecho por un fanático. ¿Se imaginan que pasaría si los gremlins se entrometieran en películas como Batman o El Exorcista? Imperdible.

Curiosidades varias: Fue producida por Steven Spielberg, quien aparece brevemente manejando un automóvil futurista en la escena de la convención. Hay varios homenajes a películas de ciencia ficción clásicas, como la aparición del robot de "Planeta Prohibido" y la máquina del tiempo de la película homónima del gran George Pal. Varias películas aprovecharon el éxito de los bichitos asesinos, como la saga de los Critters, Ghoulies y Hobgoblins.

Comercial para BT, subsidiaria de Telecom, que increíblemente intentó ser prohibido en el Reino Unido por unos padres con caca en el cerebro.

Hubo una secuela en 1990 con los protagonistas ya crecidos y trabajando en Nueva York. Spielberg quería usar originalmente monos titís, pero eran tan inmanejables que se optó por los muñecos. Se dice que George Lucas aparece en la convención montando una bicicleta. Escenas como los gremlins comiéndose a la gente en un McDonald o la decapitación de la madre de Billy fueron descartadas en función de obtener un producto más familiar. En el guión original Gizmo se convertía en el líder de los gremlins malos, pero Spielberg decidió conservarlo sin transformar.


ASÍ SÍ: Simplemente mágica.


ASÍ NO: Los gremlins no pueden comer después de medianoche, pero nunca se aclara hasta que hora. ¿La una de la mañana? ¿Hasta que salga el sol?



Ficha IMDB

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