lunes, 23 de febrero de 2009

La Momia (The Mummy, 1959)

Estamos ante un clásico que reúne cinco nombres clave del cine de terror, y que cualquier fanático del género que se precie debería reconocer sin problemas. Hammer, la productora inglesa que revolucionó este tipo de cine, allá por la mitad de los años cincuenta, con sus dosis de sangre y sexo, y que le valió más de un problema con la censura. Gracias a ella hoy podemos disfrutar, por ejemplo, de los splatter sin ningún tipo de limitaciones. Terence Fisher, uno de sus directores emblemáticos, responsable de dar nueva vida a criaturas grabadas a fuego en la cultura popular como son Drácula y el monstruo de Frankenstein. Jimmy Sangster, el guionista de la mayoría de los clásicos de la casa. Y las dos estrellas fundamentales de la época: Peter Cushing, amante del género y que sería reconocido por interpretar en varias ocasiones al barón Frankenstein y a Sherlock Holmes. Y Christopher Lee, Drácula para los amigos por ser su personaje más recordado, aunque las nuevas generaciones lo identifiquen gracias a su papel de Saruman en El Señor de los Anillos.

"Doctor, doctor, yo vine por un
dolor en la rodill...AAAAHHHHHH"


Tomando elementos de dos pelicula anteriores de la Universal (The Mummy's Hand y The Mummy's Tomb, aunque no de la protagonizada originalmente por Boris Karloff), Sangster orquesta una historia de amores prohibidos y venganza. A fines del siglo XIX, una familia de arqueólogos desentierra los restos de la princesa egipcia Ananka. Desoyendo las advertencias de un sacerdote adorador del dios Karnak, trasladan los restos a Londres para su exhibición en un museo. Lo que desconocían era que había otra momia escondida en la tumba, la del sacerdote Kharis, amante de la princesa y que fuera condenado a ser momificado en vida como castigo por tamaña herejía. El sacerdote que les había advertido de la profanación lleva a Londres a Kharis, devolviéndole la vida para que asesine a los tres arqueólogos y así vengar la memoria de Ananka.

"Por que? ...
Las momias no tienen novia
Las momias no tienen na' ..."

Como en la mayoría de las películas de horror gótico de la Hammer, abundan el colorido y la barroca profusión de detalles, sobre todo en los interiores de las viviendas. Un recurso visualmente poderoso, pero que en ocasiones conspira contra el clima tenebroso que busca generar.

Excelente maquillaje el que luce Lee, haciendo de una momia algo torpe pero veloz, con un maquillaje que destaca su mirada penetrante e hipnótica. Según se dice, el actor sufrió numerosos accidentes durante el rodaje, por lo que la aparente dificultad para moverse estaría reflejando en parte los dolores que sentía en realidad.

"¿...y el exceso de barritos de la cara podría representar
un problema para nuestra relación, Clotilde...?"


El trabajo escenográfico de estudio consigue su cota más alta en la recreación del pantano donde transcurre el climax final, una magnífica estampa colorida donde no faltan los vapores fantasmales, la vegetación sugerente y el lodo de repugnante aspecto. Y si le agregamos una momia cargando a una bella doncella en sus brazos, obtenemos uno de esos posters que ya quisiéramos en la pared de nuestro cuarto.

¿Cómo matar algo que no sangra ni está vivo?
El guionista parece que tampoco lo sabía


Donde Fisher falla es en la creación de los momentos de miedo propiamente dichos, ya que la irrupción de la vendada criatura ocurre sin grandes preámbulos, y siendo precedida a veces de largos diálogos que remiten a escenas teatrales más que a secuencias cinematográficas. Una clase de pulcritud y corrección inglesa que no ayuda a tejer la tensión requerida por el argumento.

Trailer

No obstante el ritmo es constante y no aburre en ningún momento, ayudando a mantener el interés la inclusión de vistosos flashbacks que retrotraen al fascinante Egipto de hace miles de años. Esta momia, aunque ya no asusta a nadie, es un ejemplo del buen cine que se veía en los cincuenta y que marcaría a fuego a las generaciones venideras, para bien o para mal.



¡ASÍ SÍ!: Aunque seguramente han violado la realidad histórica de forma escandalosa, la secuencia que muestra el ritual funerario de Ananka es cautivante.

¡ASÍ NO!: De los monstruos góticos, las momias nunca fueron las más agraciadas. La escena final es precipitada y, cuando menos uno lo espera, llegan los títulos.


Ficha IMDB

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