viernes, 1 de mayo de 2009

¿Se nos nota tanto la cara de idiotas?


Este post contiene referencias exclusivas para el público argentino, por lo que si eres de otro país es muy probable que no tenga el más mínimo interés para ti, por lo que te recomiendo esperar mi próxima entrada.

Ayer el nuevo bufón de la reina se mandó una gracia. No sé si será la edad o qué, pero este tipo de actitudes ya están rompiéndome soberanamente las pelotas. Y mal.

El nuevo bufón del matrimonio K-K (veremos por cuánto tiempo, porque ya sabemos que este tipo de relaciones construídas a base de salvarse el pellejo no se sostienen demasiado), realizó un torpe acto de sobada de medias de dudosa efectividad. Algo típico de estos truhanes cuya función es saborear de la mieles del poder como los parásitos se alimentan de lo peor de nuestro cuerpo.

Y esto aconteció el 30 de abril, utilizando un acto que correspondía hacerse al día siguiente. Burda excusa la de saludar a los trabajadores a cambio de joderle la vida a medio mundo, con el único objeto de regalar un obsceno acto proselitista que sonó descaradamente a tocada de culo (con la ayuda de todos los “manos” que el Eternauta pudiese convocar), y haciendo gala de una caradurez extrema al agradecer que los tiempos presentes son muy diferente a los nefastos noventas, pero utilizando tácticas mucho más viejas e igualmente nocivas que las practicadas en la susodicha década.

Y es que usar el día del trabajo durante una jornada hábil, cortando calles y reduciendo el transporte público a la mitad de modo de cagarle la vida a los verdaderos laburantes, merecería cuanto menos que le metieran los cascabeles en la boca para inhabilitarlo por un largo tiempo.

Ya está. Necesitaba volcar esta breve reflexión, pidiendo las disculpas del caso.

Y saludos a todos los trabajadores en su día. A los trabajadores solamente, no a la manga de caraduras que ayer hicieron acto de presencia en la 9 de julio ocupando un palco de humo, ni tampoco a los miles de extras que comprados por unos mangos fueron a remontar globitos de helio para las cámaras de televisión.

Hoy, todos estos especímenes que comenzaron su fin de semana largo un día antes que el resto de los mortales, estarán disfrutando plácidamente de sus quintas o del tinto que supieron (inmerecidamente) conseguir .

1 comentarios:

maldoror dijo...

No hay que pedir disculpas a la hora de condenar otro gobierno demagogo, miserable, hipócrita, e irresponsable como este. Un banquete de pordioseros que en nombre de la justicia social nos deja en manos de incompetentes y sobaculos,patoteros de calibre 32 que, amparados por la figura de un tirano muerto y sin manos,y su falaz doctrina de lucha de clases, se roban por igual la dignidad de pobres y ricos.