jueves, 12 de marzo de 2009

Outlander (2008)

El argumento resultaba por demás de atractivo. En el año 509 DC, una aldea vikinga está enfrentada con otra por una muerte nunca aclarada. En eso cae un extranjero vestido con ropas extrañas y que dice estar cazando a un dragón. Kainan, tal su nombre, es en realidad un habitante de otro planeta tras los pasos de una criatura salvaje que escapó al estrellarse su nave. En un tiempo y un mundo muy distinto al suyo, deberá convencer a los vikingos de ayudarlo en la cacería, antes de que la criatura acabe con ellos.

El inconveniente con que choca esta coproducción alemana-norteamericana se resume en la hora y pico que separa la larga introducción con el esperado enfrentamiento entre los humanos y el monstruo terrible, y que apela a situaciones tan poco interesantes como ya vistas miles de veces. Tenemos al joven impetuoso candidato a Rey que quiere desposarse con la princesa, una muchacha rebelde que por supuesto lo rechaza. El extraño que es tratado como un enemigo, y que tras salvarle la vida al rey pasa a convertirse en el héroe nacional, además de ganarse el odio del joven mencionado anteriormente ya que no solo amenaza su candidatura al puesto principal, sino que también recibe demasiada atención de su chica. Los enemigos de la aldea rival que, tras una lucha a muerte, se unen sin muchas objeciones gracias al monstruo. Y el infaltable niño huérfano, condimento de dudosa efectividad que está allí para ponerle un poco de ternura a tanta violencia.

Que bonito que la gente se quiera...mmmmm

Recién cuando Kainan relata cómo era su vida antes de caer a la Tierra, y la feroz criatura decide por fin mostrarse en toda su fealdad, la historia levanta y mantiene el ritmo hasta el final. Algo que podría haber haber ocurrido media hora antes, teniendo en cuenta que la película dura casi dos horas.

Diseños del Moorwen a cargo del creador de FX Patrick Tatopoulos, un tipo vinculado a proyectos tales como Independence Day, Underworld, Pitch Black, Yo, robot, Silent Hill...un talentoso

Los efectos especiales resultan efectivos y el diseño de la criatura, algo así como un gran perro pasado de esteroides, es visualmente atractivo, sobre todo cuando se enoja y brilla. Incluso para los amantes de la sangre el director les regala una buena dosis de decapitaciones y cadáveres cercenados.

Una de las espectaculares secuencias que
justifican sentarnos a ver el film


James Caviezel (el Jesús de esa obra maestra del gore llamada The Passion of the Christ) es el extraterrestre que buscará saldar cuentas pendientes con el bichejo de dientes afilados. John Hurt (legendario actor recordado de títulos como El expreso de medianoche, El hombre elefante, Hellboy, V de Vendetta, la última Indiana Jones, pero sobre todo por la escena de su pecho explotando en la primera Alien) es el rey de la aldea vikinga. Y Ron “Hellboy” Perlman interpreta brevemente al pelado líder de la aldea rival.

Trailer

Tibia película que toma secuencias prestadas de Alien 3 y 4, Depredador, The Descent, centenares de films históricos con tramas pseudorománticas, y hasta Titanic mismo.



¡ASÍ SÍ!: Salvada por las escenas de acción.


¡ASÍ NO!: ¿Mencioné que el final también tiene algo de ET?




Ficha IMDB

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