lunes, 9 de noviembre de 2009

Hombre de la Tierra (The Man from Earth, 2007)

Entre tanto robot gigante destruyendo pirámides y mutantes peleando por deporte, no era raro que esta película pasara desapercibida para el amante de la ciencia ficción. “No es de género” dirán los más jóvenes, “no hay naves espaciales ni extraterrestres ni gente con poderes extraordinarios”. Es cierto, y es bueno que así sea, para que los conservadores aprendan que no hay efecto especial que soporte el embate de una buena idea.

Esta película de neto corte independiente se basa en una obra de Jerome Bixby (1923-1998), autor que supo publicar en plena época de oro de la ciencia ficción norteamericana. Entre sus aportes más destacados se encuentran algunos guiones de la serie Star Trek original y de La Dimensión Desconocida, además de escribir el cuento que inspiró el film clásico “Viaje Alucinante” (Fantastic Voyage, 1966), con Raquel Welch peleando contra anticuerpos dentro de un ajustadísimo traje de goma.

Muy lindo todo, pero la verdad es que
nadie la pasará bien en esta reunión


La historia recurre a códigos teatrales: abundancia de diálogos circunscriptos al interior de una cabaña y su exterior inmediato. “Qué cosa más aburrida”, se podrá pensar. ¿Soporta este formato una película de casi hora y media sin que bostecemos a los 15 minutos?. La respuesta es contundente. Definitivamente. Utilizando pausas casuales en la charla y pequeñas desviaciones del tema principal, el director consigue mantenernos atentos hasta el final sin agotarnos.

John Oldman es un profesor universitario que, luego de 10 años de actividad, decide renunciar y mudarse discretamente a otro estado. Algunos de sus colegas se enteran y le caen de visita, justo cuando está por partir. La pequeña fiesta de despedida es más que nada una excusa para averiguar el porqué de su intempestiva decisión. En un arranque de sinceridad, John les revela su secreto: es un hombre de Cromagnon que logró sobrevivir 14.000 años. Cada vez que alguien nota que no envejece, recurre a un exilio voluntario adoptando una nueva identidad.

¿Loco, mitómano, o un verdadero hombre prehistórico?

Sus colegas al principio se extrañan pero deciden seguirle el juego, intentando descubrir el porqué de semejante maquinación. John les relata con una convicción aplastante los eventos históricos que presenció, y siempre tiene una respuesta convincente para cada interrogante planteado. Lo que al principio parecía una broma va tornando la tertulia en una experiencia altamente incómoda.

Art (William Katt) y su joven novia escuchan con atención al supuesto hombre de las cavernas. ¿Alguien reconoció al protagonista de la serie El Gran Héroe Americano ("The Greatest American Hero",1981-1986) tras ese rostro maduro?

Jerome Bixby como responsable del guión (durante muchos años reescribió la adaptación cinematográfica antes de morir) y Richard Schenkman en la dirección evitan cometer el error de transformar la velada en un ping pong de preguntas y respuestas, como si se tratese de una extensa clase de historia. No. Inteligentemente conducen la charla por un costado incómodo, donde sutilmente los personajes van siendo puestos a prueba en sus convicciones y creencias. Los esquemas establecidos empiezan a resquebrajarse, y eso trae consecuencias imprevistas. Hasta violentas.

Trailer

Atrapante, intensa, con un suspenso armado a fuerza de palabras, el film resulta un inteligente rompecabezas intelectual que puede disfrutarse en distintos niveles. Tal vez algunos diálogos resulten superficiales, si pensamos que los que hablan son psicólogos, biólogos o antropólogos. Pienso que se podría haber profundizado mejor en algunos temas sin caer en tecnicismos incomprensibles, aunque ello no llega a empañar el resultado final. Un film que hay que ver, y que nos deja pensando en interrogantes imposibles de responder.



¡ASÍ SÍ!: Magistral uso del diálogo, andamiaje excluyente de todo el film.


¡ASÍ NO!: Muchas preguntas que se echan en falta.




1 comentarios:

El nieto de don Jacques dijo...

No la tenía, gracias por el dato. Vamos a ver...