viernes, 19 de septiembre de 2008

Primer (Primer - 2004)

Existen tres tipos de reacciones posibles ante este film. En primer término, podemos dormirnos o levantarnos a los 10 minutos insultando a los cuatro vientos. En segundo lugar, la veremos hasta el final tratando de entender lo que pasa (mi caso). Y por último, haremos esto mismo pero durantes los siguientes días viviremos en un estado obsesivo-compulsivo discutiendo, pensando y tratando de resolver los grandes enigmas del espacio-tiempo.

Porque Primer, producción independiente que no superó los 7000 dólares de costo, es de ese tipo de películas que no se entienden con facilidad, ni la primera ni la segunda ni la tercera vez que uno la ve.

Cuatro jóvenes inventores usan un garage para desarrollar experimentos que nadie les quiere financiar. Como si fueran científicos tercemundistas, al no contar con medios económicos, usan partes de sus propios coches y electrodomésticos. Pero la relación entre ellos no es la mejor, y hay dos que deciden actuar en secreto porque tienen algo entre manos. Una caja dentro de la cual ocurren cosas misteriosas: 2 minutos se convierten en más de 24 horas para un reloj; hongos que secretan en 5 días la cantidad de proteínas que usualmente insume 5 años; desconectando la alimentación el equipo sigue funcionando durante un tiempo más.

Cuando descubren lo que pasa dentro de la caja, deben enfrentarse a decisiones propias de la naturaleza humana: lo que al principio no es más que curiosidad se transforma en ambición. Y aquí, lo que ya venía siendo complicado de seguir, se transforma en la debacle total. Porque a las conversaciones plagadas de tecnicismos se suma la confusión de lo que sucede.

En mi caso particular podía ver la punta del iceberg, pero el trasfondo resultaba insondable. Y el tratar de llegar a un final donde todo se aclarara mágicamente mantenía mi interés...en vano. Porque nada queda debidamente explicado. Por suerte la tensión dramática, las actuaciones y cierto vistuosismo visual no defraudan y compensan la irritación de no saber de qué hablan estos muchachos (donde el protagonista, Shane Carruth, es además el director, montajista, productor y musicalizador de la película).

La obra pertenece al género de la ciencia ficción “dura”, que por definición busca la máxima verosimilitud a través del desarrollo de teorías científicas ultra académicas. Género que queda muy bien en la literatura, pero que en un film puede ser autodestructivo si no se hace con claridad y buen pulso narrativo. Y eso es lo que sucede aquí, aunque aún me queda la duda si no fue un efecto buscado deliberadamente.

Para ver con reservas. Y si alguien nota que sufre de ansiedad los días posteriores, puede tratar de entenderla (o complicarla aún más) entrando en las siguientes páginas:

http://neuwanstein.fw.hu/primer_timeline.html
http://que-cosas.blogspot.com/2005/11/primer.html


¡ASÍ SÍ!: Muy buen ejemplo de cómo hacer ciencia ficción sin efectos especiales ni gran despliegue técnico.

¡ASÍ NO!: No apta para quienes reprobaron física en la secundaria. No sabemos si estamos ante una genialidad, o si sólo es una historia muy simple maquillada de pretenciosa y confusa erudición para disimularlo.


Ficha IMDB

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