jueves, 27 de enero de 2011

Tropa de Elite (2007)

Cuando Sylverster Stallone estuvo por Brasil filmando Los Indestructibles (The Expendables, 2010), varias fueron las impresiones que se llevó de ese país. Posteriormente las expuso en una polémica conferencia de prensa en plena Comic-Con de San Diego, valiéndole el repudio general del pueblo brasileño. Entre sus declaraciones hacía mención a policías que usaban camisetas con una calavera, dos armas y una daga clavada en el centro, y agregando socarronamente que no se imaginaba a la policía de Los Angeles usando semejante atuendo. Evidentemente Sly debería ver más cine extranjero, porque para esa época Tropa de Elite hacía bastante tiempo que había pasado por los cines. O tal vez como ya se hallaba en su país poco le preocupó tomarse a la ligera a esta gente. Creo que luego de ver esta película, Río debería ocupar el último lugar en la lista de ciudades donde tomarse vacaciones.

Porque Tropa de Elite hace referencia, precisamente, a ese Batallón de Operaciones Especiales (BOPE) de la policía militar de Río que, por lo general, primero dispara y después pregunta. Los mismos que en diciembre de 2010 fueron noticia en el mundo entero al arrasar con los pandilleros de varias de las favelas más peligrosas en operativos de características cinematográficas.


La historia se centra en Nascimento, capitán de la BOPE. Las presiones que sufre a diario están afectando su psiquis, las relaciones familiares, incluso lo han hecho adicto a tranquilizantes a esta altura parecen caramelos sin azúcar. Es hora de retirarse, pero la fidelidad a la Fuerza lo obligan a buscar un sucesor digno de su cargo. Los candidatos son dos: Neto y Matías. Ambos son policías honestos y demasiado idealistas. El problema del primero es su impulsividad casi suicida. El otro cursa en paralelo la carrera de Derecho, buscando unir dos mundos que no parecen ir de la mano. La visita de Juan Pablo II a Brasil (la acción transcurre en el año 1997) tensa la cuerda y acelerará los destinos de cada uno.


Acá no hay héroes. En medio de un clima pesimista somos partícipes de cómo, durante toda la película, los personajes principales y su entorno van siendo devorados por un sistema infectado de cinismo, odio y doble moral. Nascimento continuamente intenta justificar lo injustificable. La corrupción policial es expuesta sin piedad. La juventud burguesa retroalimenta con hipocresía el mismo mal que busca apaciguar. Y los sanos de espíritu son lobotomizados para serles funcionales al horror. Los únicos personajes que tal vez reciben un tratamiento convencional son los habitantes de las favelas y los propios pandilleros. Y se entiende porque desde el título el director deja en claro cuál será la mirada preponderante, la opuesta a la de esa otra gran película brasileña llamada Ciudad de Dios.

José Padilha dirige magistralmente un film sofocante, de una crudeza que puede molestar a más de uno. Sabe como utilizar la cámara para que las situaciones, tensas de por sí, resulten aún más dramáticas. Saca, además, lo mejor de cada uno de los actores que exhiben su sufrimiento con convicción. Es increíble que éste sea su segundo trabajo (y su primera ficción).



El contundente guión fue responsabilidad de Braulio Mantovani (el mismo de Ciudad de Dios), basado en el libro Elite da Tropa escrito por el sociólogo Luiz Eduardo Soarez en colaboración con dos ex-capitanes de la BOPE: André Batista y Rodrigo Pimentel.

La producción tuvo que superar innumerables escollos: la policía retiró su colaboración de entrada; los políticos de izquierda, ofendidos por la manera en que se trataba a las ONGs, la acusó de ultraderechista (es paradójico, por su documental Ônibus 174, el director fue imputado de todo lo contrario); y los narcotraficantes impidieron que usaran las favelas para la filmación. Los actores, además, hicieron muchas de las tomas con verdaderos chalecos antibalas para preservar su vida.


A punto de ser estrenada, la policía de Brasil presentó una demanda para evitar su llegada a los cines ya que argumentaban que falseaba la realidad. En medio del juicio se filtró una copia pirata que tuvo récord de descargas y ventas y que amenazó con arruinarla comercialmente. Ésta era una versión workprint, sin terminar, bastante diferente a la que se vió en las salas. Al final la justicia falló a favor de los realizadores, se estrenó con gran éxito de público y crítica, y recibió numerosos premios internacionales, entre ellos el Oso de Oro en el 58º Festival de Cine de Berlín.



La secuela, Tropa de Elite 2, ya fue estrenada en Brasil, siendo la película nacional más vista de la historia de ese país. Transcurre 15 años después, y denuncia las relaciones entre el crimen organizado, la policía, la política, y las milicias: ex policías y agentes carcelarios que desalojan a los narcos de las favelas para ocupar su lugar y cobrar por protección.



¡ASÍ SÍ!: Excelente dirección, banda sonora y actuaciones. Brutal. Comprometida. No se salva nadie.


¡ASÍ NO!: Según palabras del propio director, la realidad es muchísimo peor que lo mostrado en la película.






Reportaje a Wagner Moura, protagonista de la película

5 comentarios:

Mariano dijo...

Estimado: creo que Ud debería ver esta película, aunque dudo que no lo haya hecho todavía.
http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=tmSGpe41ZvA
Felicitaciones por el blog!!

Klaatu3000 dijo...

Gracias por tus palabras. ¡No, no la ví todavía! Había posteado el trailer de Robot hace un tiempo, y estaba esperando que apareciera "por ahí". Ya me pongo en campaña para disfruar de esa locura bollywoodense.

Lazoworks dijo...

La vi en cines hace tiempo y me quedé bastante impresionado. Sobretodo por como arranca la película! Que contundencía!
Muy buena, aunque a mi me parece mejor Ciudad de Dios, una obra maestra de cabo a rabo!

juan pablo dijo...

por fin colocas unas pelicula como la gente, quien te la recomendó?

Klaatu3000 dijo...

Me la recomendó un tipo que por lo general tiene mal gusto con las películas, pero que por fin le pegó a una.