lunes, 26 de octubre de 2009

5 de: Gente que se transforma en animales poco habituales

Lo habitual en el cine de terror es que veamos a personas transformándose en lobos, pero de eso hay demasiado. Para esta selección busqué mutaciones poco comunes y que a más de uno sorprenderá. Salvo el caso de La Mosca, el resto puede resultar desconocido para el público promedio, pero allí están, para el valiente que se atreva a pasar un momento ¿terrorífico? frente a la pantalla.

La Mujer Avispa (The Wasp Woman, 1959)
Un producto Cormaniano de pura cepa. Roger dirige aquí la relación que se establece entre una empresaria de la industria cosmética y un científico obsesionado por las avispas. Resulta que el buen hombre experimenta con la miel de la reina, consiguiendo un elixir rejuvenecedor. A cambio de financiamiento, la mujer le ofrece trabajar en el desarrollo de un nuevo producto que revolucionará la industria. El problema es que la susodicha se inyecta de manera indiscriminada esta sustancia, consiguiendo una piel tersa durante el día, y un aspecto monstruoso durante la noche. Corman hace uso y abuso de la publicidad engañosa típica de la época, ya que la excitante criatura del póster se transforma en la película en una mujer vistiendo un catsuit oscuro y luciendo una máscara de dos pesos. Tan barato resulta todo que a nadie le preocupó ocultar el cuello humano de la actriz para las tomas del monstruo. Se hizo una remake para tv en 1995, peor que ésta.


El Reptil (The Reptile, 1966)
Típico film de la productora inglesa Hammer. En pleno siglo XIX, George Spalding y su esposa se mudan a la casa que les legara el hermano del primero, muerto en extrañas circunstancias. En ese pueblo aislado George intentará dilucidar el misterio mientras más gente sucumbe ante lo que parece ser una epidemia de peste negra. La realidad es que los cadáveres muestran signos de haber sido mordidos por una serpiente de enormes proporciones. Todas las sospechas recaen en el Dr. Franklyn, doctor en teología y vecino de la pareja, que al parecer oculta un terrible secreto vinculado a ancestrales ritos orientales. La película puede parecer lenta, anticuada y llena de sinsentidos, pero merece verse aunque sea para disfrutar del excelente maquillaje (para la época) de la criatura asesina, mitad humana mitad cobra.


Silbido de Muerte (Sssssss, 1973)
Un científico loco quiere convertir a la gente en serpientes, pues considera que es el paso inevitable para preservar a la raza humana de las catástrofes naturales y de la autodestrucción. La víctima será su joven ayudante, un estudiante universitario interpretado por Dirk Benedict (el Templeton Peck de Brigada A, o Starbuck en la Battlestar Galáctica original). La película es medianamente entretenida, sobre todo por las escenas con serpientes que, según se aclara al principio, fueron traídas especialmente de exóticos lugares del mundo. Todo se va al diablo en un final tan malo que no alcanza ni para reírse. Benedict pone voz de pito todo el tiempo, las serpientes gimen como bebés, y lo mejorcito es el híbrido que exhiben en una feria ambulante.


La Mosca (The Fly, 1986)
Una de las películas más convencionales de David Cronenberg (junto a La Zona Muerta -The Dead Zone,1983-), pero que cuenta con algunos aciertos dignos de destacar, a saber: la gran interpretación de Jeff Goldblum y los efectos especiales de Chris Walas. En esta remake del clásico de los cincuenta, vemos a un científico experimentando con la teleportación, y que accidentalmente termina fundiendo su ADN con el de una mosca que se cuela en el gabinete transportador. Tiene un final ridículamente parecido al de Sssssss, con la chica enamorada pidiendo a gritos salvar al animal de su novio (animal porque a esa altura ya está transformado en la bestia correspondiente, no piensen mal). Sólo faltaba la escena de zoofilia para concretar el climax romántico perfecto.


Ovejas Asesinas (Black Sheep, 2006)
De Nueva Zelanda es este delirio que por momentos funciona, por momentos no. Henry regresa a la granja de la familia para descubrir que su hermano realiza experimentos genéticos en busca de la “oveja perfecta”. En eso, un grupo de activistas intenta boicotear el laboratorio y dejan escapar un cordero mutante. Lo que sigue involucra a miles de criaturas lanudas convertidas en monstruos sedientos de sangre, y hombres que se transforman en ovejas. La trama avanza echando mano de un humor absurdo hasta llegar al magistral desenlace. Hay tripas, sangre, y relaciones carnales entre ovejas y hombres, hombres y ovejas, hombres-oveja y ovejas-hombre, etc.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Genial la de Silbido de la Muerte... Ahora la quiero ver!!!
Chuchu