viernes, 28 de noviembre de 2008

Carlos Meglia - Muerte Prematura

El 15 de agosto de 2008 falleció uno de los talentos de la ilustración y la historieta argentina. Aunque su producción fue reconocida más en el exterior que en su propio país (las razones son obvias), revistas como Billiken y una desastrosa experiencia televisiva hicieron que su obra fuera medianamente conocida por mucha gente.

Nacido un 11 de diciembre de 1957 en Buenos Aires, Argentina, empezó como asistente de otro grande, Oswal, para la editorial de García Ferré. Sus primeros pasos no lo dejaron conforme: trabajaba como un autómata haciendo ilustraciones e historietas para El Péndulo, la mítica Skorpio de Record (como no tenía contacto con los guionistas y las historias no eran buenas, hacía cambios sin permiso), y fascículos (La biblia de los Niños, esa llegué a comprarla). También a fines de los 70s y principios de los 80s ilustró El Quijote y el Martín Fierro, y colaboraba periódicamente con Satiricón, El Gráfico y la revista infantil Billiken.

Cybersix

Portada La Biblia...

Cansado de esa rutina, en 1984 recibe el llamado de Jaime Díaz y comienza a trabajar para Hanna Barbera en buenos Aires pintando fondos y layouts de dibujos animados. Así pasa por Los Pitufos, Scooby-Doo, Los Picapiedras, los Supersónicos, los Superamigos, y más. Pero a los tres años vuelve a cansarse de la rutina y abandona.

Página de Tarzán

En 1986, rebuscándosela como podía, se comunica con Carlos Trillo – uno de los mejores guionistas argentino a mi humilde parecer junto a Germán Oesterheld – y éste le envía el guión de lo que luego sería Irish Coffee. Trillo estaba trabajando para Italia y les envía este primer capítulo. Allá gustó y entonces comenzaron a trabajar en conjunto, sin ningún tipo de traba editorial.

Diseño de personajes para cómic de Star Wars

En 1981 el dúo crea Cybersix, la historia de una androide vampiro transexual que tuvo una patética adaptación en la pantalla de Telefe con Carolina Pereletti como protagonista, y una versión animada muy digna a cargo del estudio Tokyo Movie Shinsha y coproducida con Canadá. Emitida en 1999, contó con 13 capítulos y a pesar de ser un animé, conservó el estilo gráfico de la versión impresa.

Superman Infinity portada

La última década y media estuvo plagada de cubiertas para DC y Marvel, dibujó la novela gráfica Superman Infinity y el crossover Superman-Tarzán, para Dark Horse realizó historietas de Star Wars, y Elektra para la Marvel. Deja inconclusa Cañari, trabajo conjunto con Trillo para Francia. Su obra es mucho más amplia, tanto como los premios recibidos o los seguidores alrededor del mundo. Para ampliar esta información les recomiendo buscar en la red, que las páginas saltan enseguida.

Portada para revista de Terror

Me interesa destacar por último su forma de trabajo. Amigo de la computadora, el gran volumen de producción lo obligó a crear un equipo de 8 personas y un sistema similar al de la elaboración de dibujos animados. El diseño de personajes corría por su cuenta. Distribuía entonces plantillas con sus creaciones en distintas posturas a todos los miembros del equipo, quienes finalmente se encargaban del dibujo y del entintado. A su vez, dos personas estaban dedicadas exclusivamente a los fondos. Trabajo bastante impersonal para mi gusto, pero así se trabaja en los grandes mercados como el norteamericano y el japonés donde se producen cómics como botellas en una fábrica.

Ilustración para Cañari

La presión arterial alta y los 30 cigarrillos diarios deterioraron su cuerpo. Durante una intervención quirúrgica no resistió y abandonó este mundo a los 50 años (su intestino presentaba una importante necrosis causada por una obstrucción en la aorta).

Ilustración para Cañari

Allí queda su obra, perpetuando un talento quebrado prematuramente. Haciendo clic en las imágenes pueden acceder a la versión ampliada. A continuación, unos links interesantes.

Reportaje

Su Blog

Algunas muestras de su trabajo

lunes, 24 de noviembre de 2008

El Mensajero de la Oscuridad (The Mothman prophecies - 2002)

Este es uno de esos casos en que deben ver la película para juzgarla. Así como yo puedo exponer mi punto de vista, el de ustedes puede ser el opuesto. Así lo demuestran las críticas que podemos hallar en los medios u otros sitios especializados. Intentaré de todos modos exponer el mío, a ver si coincidimos.

La historia está basada libremente en el libro del periodista John Keel, escrito en 1975 y que lo involucraron personalmente. Interpretado por Richard Gere, John Klein es un reportero del Washington Post que pierde prematuramente a su mujer. Un accidente automovilístico provocado por la visión de una criatura de potentes ojos rojos, termina revelando un tumor cerebral que acaba en poco tiempo con la vida de su esposa. Producto de su enfermedad o no, deja un cuaderno con dibujos de la siniestra criatura.

Estatua erigida en el pueblo en honor al hombre polilla

Klein pronto descubrirá que hay algo más que alucinaciones en todo esto. Viajando una noche por la carretera, termina en Point Pleasant, una localidad ubicada a 400 km de su rumbo original. Lo extraño es que ese recorrido lo hizo en tan solo una hora. Y las sorpresas no se detendrán allí ya que los sucesos extraños asociados a la criatura que dibujó su mujer lo perseguirán a él y a los habitantes del pueblo, incluída la sargento Connie Parker (la bella Laura Linney).

Dibujo de un testigo

Las apariciones de esta criatura, apodada mothman (el hombre polilla), comenzaron en ese pueblo en el año 1964. Aunque la película trae la acción al presente, el espíritu de la leyenda es el mismo. Cada vez que aparece esta criatura de 2 metros de alto y luminosos ojos rojos, la desgracia no tarda en caer sobre el testigo bajo la forma de un accidente o la muerte.

Todo el film está inmerso en una atmósfera de irrealidad, de tensión psicológica, que omite de manera inteligente mostrar a la criatura. Evita de esta manera convertirse en "una de monstruos", y en este punto puede estar el origen las controversias, incluída las pocas pistas que se brindan sobre lo que está ocurriendo. Como dice el dicho popular, muchas veces no hay que aclarar porque oscurece. Las explicaciones brindadas son más que suficientes para intuir de qué va todo.

Representación artística de un encuentro

Trailer

El desenlace, aunque con sobredosis de lugares comunes en pos de incrementar el dramatismo, está basado en acontecimientos verídicos y he de reconocer que está muy bien filmado. No revelaré más sobre el mismo, y recomiendo acceder a los links y videos que acompañan esta crítica después de haber visto el film, si es que odian los spoilers.


¡ASÍ SÍ!: Suspenso bien dosificado. Buenas actuaciones.

¡ASÍ NO!: Quizás le faltó un poco de terror.





Ficha IMDB

Sitio en español de la película con información sobre la leyenda, aquí.

Reportaje de nuestro amigo Iker Jiménez en Cuarto Milenio:







Mutante, Mundo Prohibido (Forbidden World aka Mutant – 1982)



Una clase B que parece salida de las entrañas del cine italiano de la época, adicto a las copias de éxitos extranjeros y hechas con dos pesos. Pero no, su origen es USA, producida por la desaparecida New World, y con Roger Corman como el responsable principal. Y es que si decimos Corman podemos imaginarnos la calidad de esta película.

Corman, el maestro del bajo presupuesto, descubridor de directores como Francis Ford Coppola, Martin Scorsese, Ron Howard, Peter Bogdanovich, Jonathan Demme, James Cameron... y de actores como Jack Nicholson, Peter Fonda, Bruce Dern, Michael McDonald, Dennis Hopper y Robert De Niro.

En este caso nos hallamos ante una de las tantas copias de Alien que se multiplicaron a principio de los 80s, una bastante irregular por cierto.

La criatura al principio

La película comienza con una gratuita batalla espacial que no tendrá relevancia en el resto de la trama. Y es que había que poner navecitas y rayos para comprar a los espectadores. El tripulante de la nave perseguida, acompañado de un robot con voz de eunuco afónico, llega por fin a su destino: un laboratorio genético perdido en los confines del universo. Allí un experimento se ha salido de control, y el bicho de turno no para de mutar y de crecer. Su deber es eliminarlo, a pesar de la resistencia de los científicos.

La criatura haciendo de las suyas

Acompañada de una insoportable banda sonora a base de sintetizadores y ritmos pop, la película abunda en escenas gore bien resueltas...y chicas desnudas. Sí, ya habíamos mencionado lo gratuito de ciertas secuencias, y las mujeres en topless dándose un baño sauna o corriendo en camisón por los pasillos tenebrosos de la base no podían faltar. Las niñas de turno son Dawn Dunlap, una morena desconocida, y la rubia June Chadwick (Lidia en la serie de los 80 V Invasión Extraterrestre).

¡Epa! No es una foto de Penthouse. Así disfrutan las actrices en los descansos

Trailer en alemán!

La historia es tan absurda como debe serlo una clase B con monstruos y chicas en tetas, y a pesar de que el final tiene sus puntos de interés y las tripas resultan bastante decentes, el conjunto no pasa de ser una floja imitación de esa otra copia (bien hecha) llamada Alien.


¡ASÍ SÍ!: Considerando el presupuesto, los cadáveres y las pustulencias son lo suficientemente asquerosos como para disfrutar su visionado.

¡ASÍ NO!: El bicho en cambio parece un alien inflable.





Ficha IMDB

jueves, 20 de noviembre de 2008

Camila y Melina Capítulo 1

Este es mi primer experimento con una cámara de video. Viendo que a muchos les gustó, lo dejo aquí para que todos puedan opinar. No le presten demasiada atención a la introducción, es todavía un borrador rápido que mejoraré en breve.

Tengo que agradecer a mis sobrinas Camila y Melina que se prestaron a soportar a su tío amateur.

Detalles técnicos: la filmación se hizo en dos horas. La edición de video llevó una semana, y otra la de audio. La cámara utilizada fue una Handycam Sony DCR-SR220E.

Ya tengo grabado el capítulo 2. Hoy estuve depurando y ordenando los fragmentos. Supongo que para principios de diciembre estará listo. El proceso esta vez va a ser más largo ya que voy a experimentar con efectos especiales. Eso sí, sencillitos.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Una Invención Diabólica (Vynález Zkázy - 1956)

Mucho antes de 300 (300, 2007), Sky Captain y el mundo del mañana (Sky Captain and the World of Tomorrow, 2004), y La Ciudad Del Pecado (Sin City, 2005), un director de cine checoslovaco experimentó con el concepto de los escenarios virtuales. Eso sí, sin ningún tipo de técnica digital ya que estamos hablando de la década de los 50s.

Karel Zeman (1910-1989) estudió en Francia, donde se inició en el mundo de la publicidad aplicando técnicas de stop motion a elementos como latas u objetos de madera. De regreso en Checoslovaquia, el cineasta Elmar Klos lo convoca para trabajar en su estudio de animación. Allí conoce a Hermína Týrlová, productora y directora de cine de animación que luego de la invasión alemana a Checoslovaquia emigró primero a Estados Unidos y luego a Argentina. Juntos realizan Vánoční sen ("El sueño de Navidad", 1943), clásico de su país que ganó el premio a la mejor película animada en Cannes en el año 1946.


Con posterioridad realiza una serie protagonizada por un personaje llamado Sr. Propouk, quizás lo más popular entre el público infantil. Sus siguientes trabajos fueron el magnífico corto Inspirace (Inspiración, 1948), realizado con figuritas de vidrio; Král Lávra ("Rey Lávra", basado en un poema de Karel Havlíček Borovský); y Poklad ptaciho ostrova (El tesoro de la isla de los pájaros, 1952). En 1955 dirige Cesta do pravěku (Un viaje a la prehistoria), donde combina personas reales con dinosaurios animados cuadro a cuadro, película que tuvo gran aceptación del público checo y que comentaremos en una siguiente entrada.

Y es en 1958 que estrena una de sus obras más destacadas: Vynález zkázy (Una invención diabólica), conocida también como The Fabulous World of Jules Verne en EEUU. La historia está basada en una novela poco conocida de Julio Verne llamada Face au Drapeau (Ante la bandera ,1896), y que narra el secuestro de un científico por parte de unos piratas para obligarlo a crear un arma altamente destructiva.


Los piratas, comandados por el Conde Artigas, raptan al profesor Roch y a su asistente Simon Hart, quien en primera persona relata las desventuras a la que es sometido. En un mundo victoriano donde las invenciones descriptas por Verne están establecidas (submarinos, naves aéreas, cañones gigantes), los dos personajes son arrastrados al interior de un volcán inactivo perdido en medio del océano. Mediante falsas promesas y engaños, Artigas convence al profesor Roch para que desarrolle un dispositivo que mal usado puede convertirse en una poderosa arma. El “fulgurador Roch” de la novela, gracias a una licencia del director, termina asemejándose mucho a un arma nuclear. Recordemos que una década antes acababa la segunda guerra mundial “gracias” a esta tecnología.


Para quienes amamos la lectura y hemos accedido a los libros de Verne con sus ilustraciones originales, esta película representa una maravilla para la vista. Las ediciones de Hetzel, las primeras, contaron con los grabados de varios artistas, entre quienes destaco a Edouard Riou. Claro discípulo de Daubigny y Gustave Doré, ilustró entre otros “Cinco semanas en globo”, “Viaje al centro de la tierra”, y “Veinte mil leguas de viaje submarino”. En esta película, Zeman combinó la superposición de escenas filmadas y maquetas, escenarios de cartón y secuencias de animación que recrean de manera increíble todos esos dibujos. Cada fotograma parece una ilustración clásica que cobra vida, donde con habilidad inserta personas reales interactuando naturalmente con el entorno. El toque Meliés le otorga un aire de irrealidad que no molesta en absoluto, sinó que suma a la recreación de la atmósfera de las aventuras clásicas del siglo XIX.

Trailer

Lamentablemente el ritmo narrativo y las actuaciones conspiran contra el film. A la frialdad de los actores hay que sumarle el abuso de planos largos y de gran duración, más propia del cine mudo, y que hacen que el conjunto sea lento y por momentos con demasiado diálogo. Algo característico de la filmografía de los países del Este, pero poco adecuado para adaptar los dinámicos textos de un Julio Verne.

No obstante, por su originalidad estética, es una pieza indispensable para los vernianos y los amantes de las ilustraciones clásicas de los libros de aventuras. Y para quienes disfruten del cine como forma de arte, por supuesto.

Para despedirnos, les dejo el aclamado corto Inspirace:




¡ASÍ SÍ!: El genial concepto visual, que se ajusta perfecto con el blanco y negro. ¡Hasta simularon la textura del grabado sobre la superficie del océano!

¡ASÍ NO!: Densa por momentos. Demasiado fría para una película de aventuras.




Ficah IMDB

sábado, 15 de noviembre de 2008

Mamma Mia! The movie - 2008


La frase promocional debería cambiarse por algo así como: “La joda más cara de la década”. Porque sentimos que nos están tomando el pelo. Hay muchas cosas que no se pueden creer de esta película, como que dos actores reconocidos por su trayectoria se hayan prestado a hacer el ridículo de esta manera. Dos lecturas son posibles: o sus carreras están de remate, o su grandeza hace que vivan la vida más allá del bien y del mal.

El proyecto original partió en los lejanos años 80s, cuando la productora Judy Craymer hacía la obra “Chess” con los dos integrantes masculinos del grupo, Benny Andersson y Björn Ulvaeus, luego de la separación de ABBA. A esta mujer se le ocurrió hacer un musical utilizando de manera ordenada los mejores temas de la banda. Los muchachos no querían saber nada, hasta que cedieron en un fatídico día de 1995, cuando sus bolsillos empezaban a enflaquecer. Craymer contrató a la dramaturga Catherine Johnson y en 1997 se puso a escribir una historia con una base muy parecida a la de esta película, con boda de por medio y dos generaciones de mujeres buscando nuevas oportunidades amorosas. Con la directora Phyllida Lloyd en el barco, el musical se estrenó en Londres en 1999. Hoy en día está en cartel en nueve salas del mundo.

En 2003, Judy Craymer y la productora Playtone de Tom Hanks decidieron dar el salto a la pantalla grande. Salvo el equipo técnico, los demás integrantes del proyecto teatral participaron en el film. El proceso terminó buscando las locaciones y contratando a los actores de esta obra.



La historia narra las horas previas al casamiento de Sophie (interpretada por la insoportable Amanda Seyfried). Esta joven de ojos saltones trabaja en un hotel propiedad de su madre, Donna (Meryl Streep), y que está situado en una isla griega de ensueño. Días antes de la boda descubre a través del diario íntimo de su madre que, por la época de su nacimiento, ésta habría tenido relaciones con tres hombres distintos. Y que cualquiera de ellos podría ser su padre. Intentando develar el misterio invita a los tres a la boda, con la esperanza de que el verdadero la entregue en el altar.

Waterloo, el tema con el que ABBA ganó el Festival de la Canción de Eurovisión en 1974 y que los hizo famosos. Las dos minas terminaron peleándose a muerte y los únicos que mantuvieron contacto profesional fueron Björn y Benny.

No emitiré juicio sobre si la película es buena o mala. Sólo diré que es lo más bizarro que he presenciado en años. Ver a Meryl Streep haciéndose la pendeja todo el tiempo resulta muy chocante. Eso sí, canta bastante bien. Algo que no ocurre con Pierce Brosnan ni con el actor que interpreta al novio de Sophie. Ambos hacen lo que pueden, y ni la posproducción en los estudios de sonido los salvan del papelón. Julie Walters, interpretando a la tía de Sophie, aporta uno de los mejores momentos de la película al intentar levantarse a uno de los posibles padres al ritmo de "Take A Chance On Me".

Y todo el tiempo, una sucesión de temas musicales intentarán hilvanar con mayor o menor acierto las distintas instancias (cursis, pegajosas) de la trama, acompañados por coreografías que irán de lo correcto a lo absurdo, como la de los muchachos en el muelle, preparándose para la despedida de soltero del novio.

Imposible no mover las caderas con tantos temas maravillosos del grupo sueco, que hace que nos olvidemos de todo lo malo que tiene la película. Y es por lo dicho anteriormente que mi puntaje es el que verán a continuación, por el atrevimiento, por la inconciencia, y por la alegría que explota a lo largo de sus 108 minutos. Podemos decir sin miedo a equivocarnos que Mamma Mía... ¡arrasa como topadora!


¡ASÍ SÍ!: La banda sonora, indescriptible, encajando perfectamente con las bizarradas presenciadas. Sí, me gusta ABBA, ¿y qué?

¡ASÍ NO!: Con otra banda sonora todo se hubiese ido al diablo, y ahí le ponía cero neuronas. Atención al numerito de despedida durante los títulos finales.




Ficha IMDB

Viscosidad (The Incredible Melting Man -1977)

Para darnos una idea del tipo de película que nos ocupa: la historia comienza con una nave espacial que llega a los anillos de Saturno. Desde allí, uno de los astronautas contempla el sol, pero algo falla. Una descarga de algo lo ciega, y termina despertando en la Tierra. Lo gracioso es que nunca vemos la nave espacial, salvo el interior de la cabina. Ni siquiera se muestra a Saturno, apenas contemplamos unas imágenes documentales del Sol. Presupuesto casi nulo para una clase Z que estuvo hecha para cine pero que parece un telefilme.

El astronauta, al despertar en el hospital, descubre que su cuerpo está derritiéndose. Sin que medien explicaciones convincentes, escapará y hará enchastres por doquier. Y no me refiero solamente a que partes de su cuerpo semilicuadas ensuciarán pisos y cuanto elemento toque, sinó a que dejará tras de sí un reguero de cadaveres mutilados y en condiciones similares a la suya. Un general y un médico conocido suyo le seguirán el rastro, intentando detener tanta barbarie.

De esta manera la película se transforma en una galería de personajes de todo tipo que se encuentran con el hombre derretido y acaban muy mal. No hace falta aclarar que estamos ante un producto clase Z explícito, repleto de baches argumentales, diálogos patéticos, y montaje de aficionado. Que para quienes buscan una peli de esta clase, donde el efectismo busca superar cualquier atisbo de racionalidad, no está nada mal.

Trailer para TV.

Por suerte el film cuenta con el oficio de Rick Baker, quien consigue con su trabajo ser el centro de interés de tanta calamidad. Baker es uno de los hacedores de efectos de maquillaje más importantes de todos los tiempos. Habiendo dado sus primeros pasos con el maestro Dick Smith en El Exorcista (1973), salvó del ridículo a la King Kong de 1976. Como el gigantesco robot construído por Carlo Rambaldi apenas podía guiñar un ojo, Dick terminó construyendo y usando personalmente un traje de simio, que es el que se ve en la mayor parte del film. En 1977, año de Viscosidad, se encargó ni más ni menos que de crear los maquillajes de las criaturas de la taberna de La Guerra de las Galaxias (Star Wars, 1977). Y en 1981 fue el primer técnico en efectos especiales que recibió un Oscar por la transformación de Un Hombre Lobo Americano en Londres (An american Werewolf in London, 1981). Otros de sus trabajos incluyen Pie Grande y los Henderson, Gorilas en la Niebla, Videodrome, los bebés mutantes de It´s Alive, Greystoke, y la caracterización de Martin Landau como Bela Lugosi en el film Ed Wood de Tim Burton.

En Viscosidad construye un cuerpo semilíquido bastante efectivo y unos cadáveres desvicerados que parecen haberse llevado todo el presupuesto de la película.

Mi recomendación para ver una noche de Halloween mientras se cocinan las pizzas.


¡ASÍ SÍ!: El trabajo de Baker, que con poco dinero consiguió unos efectos bastante decentes.

¡ASÍ NO!: ¡Qué les costaba colgar un cohete de juguete frente a una foto de Saturno!





Ficha IMDB

martes, 11 de noviembre de 2008

Pareidolias (1 de 2)

Viendo la aceptación que tuvo el reportaje sobre OVNIS en el arte, vuelvo sobre el tema de lo misterioso y los cuidados que debemos tener a la hora de creer en lo que nos dicen por ahí.

En menos de 2 segundos respondan qué ven en la siguiente foto:



Parece un conejo, ¿no? En realidad no deja de ser una nube de bordes irregulares. ¿Porqué entonces vemos claramente un animalito? La respuesta la tiene la psicología y le ha puesto nombre: pareidolia.

El término viene del griego eidolon: figura o imagen, y el prefijo par: junto o adjunto.

Veamos este otro ejemplo. ¿Cuántos triángulos hay en la siguiente imagen?



A priori diremos dos, tres o cuatro, pero en realidad no hay ninguno ya que no existen áreas cerradas de tres lados. Nuestro cerebro automáticamente completó los vacíos y le atribuyó al conjunto una forma reconocible. Como sucedió también en el caso de la nube.

La pareidolia trata justamente sobre esto: investiga porqué nuestro cerebro hace que un estímulo cualquiera se transforme en algo familiar.

En busca de una respuesta:
Nuestra vista y oído no actúan como una cámara de fotos o una grabadora. La información que captan nuestros sentidos debe atravesar un filtro formado por un fuerte componente de base subjetiva, propia de cada individuo. La percepción no es una mera suma de estímulos que llegan a nuestros receptores sensoriales, sino que organiza las informaciones recibidas según nuestros deseos, necesidades y experiencias. Parte de esta organización automática tiene que ver con la búsqueda de patrones reconocibles en el caos de información recibido.

¿Porqué nuestro cerebro actúa así? Para decirlo con pocas palabras, reacciona de esta manera para hacernos sentir más tranquilos y seguros, y para prepararnos ante potenciales amenazas. Como sucede con cualquier mecanismo de defensa, el poder clasificar algo y darle sentido nos prepara para mantenernos a salvo de los peligros, ya sea directa o indirectamente.

Lamentablemente y debido a un sinfín de factores culturales, esta aparente ventaja evolutiva a veces provoca el efecto contrario, engañándonos para mal y volviéndonos vulnerables. Este “defecto” psicológico, como analizaremos en una próxima entrada, no siempre representa un factor positivo.

Pareidolia auditiva:
Existen dos casos concretos de pareidolia auditiva. En primer término tenemos los famosos “mensajes satánicos” de los temas de rock reproducidos al revés. Varios grupos evangelistas han hecho de esto un gran show y han avanzado incluso sobre cantantes orientados al público infantil.

En octubre de 2004, en Abano-Terme, cerca de Venecia, se reunieron 420 científicos, ilusionistas y periodistas para analizar este fenómeno y ver cómo la inducción deliberada aumenta las posibilidades de percibir las ilusiones. Se reprodujo al revés un fragmento de Stairway to heaven, de Led Zeppelin. A su término el psicólogo Christopher French, de la Universidad de Londres, preguntó cuántas personas habían oído con claridad la palabra “Satán”. Unos pocos levantaron la mano. Cuando repitieron el experimento, el número se elevó casi al 100%.

El otro caso de pareidolia auditiva, menos dramático por cierto, tiene que ver cuando escuchamos palabras en español dentro de canciones en otros idiomas. ¿A quién no le ha pasado?

Pareidolia visual:
Manchas en las paredes, sombras, nubes en el cielo, objetos de uso común en nuestro hogar, en todos tenemos potenciales figuras a la espera de ser descubiertas por nuestro cerebro. Hay cierta predilección en aislar caras, pero cualquier forma puede aparecer de un momento a otro. Como dijimos antes, nuestras creencias más profundas y la inducción a la que podamos ser sometidos por parte de otras personas, darán vida a las más singulares imágenes. Les dejo para terminar varios ejemplos interesantes. En la próxima entrega prometo casos de pareidolias famosas y entraremos de lleno en el terreno de la polémica.

Calavera en la repisa

Una cara feliz en el control remoto

La imagen lo dice todo

Cara en el borde de la montaña

Rostros de papel

¿Ven una pareja al borde de la acera o un viejo con la mano en el pecho?


¿Qué es esto? ¿Un pato de pico cuadrado? ¿Y si ahora el pico se transforma en dos largas orejas?

¿Y acá que ven? ¿Manchas al azar? ¿Y el dálmata que va oliendo el piso?

100 Million BC - 2008

Este engendro forma parte de las últimas producciones de la gente de The Asylum. Y si el nombre del film les provoca una especie de Deja Vu, no es por casualidad. Esta gente puede ser considerada como los reyes de la exploitation del siglo XXI. O del robo descarado. Para los que no conozcan el término, exploitation hace referencia a aquellas obras que buscan solamente el rédito comercial, que usan un tema de moda o se aprovechan de una película de gran éxito. A veces toman el nombre con leves modificaciones a la caza de desprevenidos, en otros casos son clones de baja calidad que usan las mismas tramas. Pero siempre con actores desconocidos o en decadencia, y bajísimo presupuesto.

Ejemplos de lo que ha hecho esta productora en los últimos años:
Cuando se estrenó El Código Da Vinci, ellos sacaron The Da Vinci Treasure. Cuando apareció King Kong de Peter Jackson, arremetieron con King of the Lost World. Abreviando, “Snakes on a train” robó a “Snakes on a Plane”, “666: The child” a la nueva versión de “La Profecía”, “Exorcism: The possession of Gail Bowers” al “El Exorcismo de Emily Rose”, “Soy Omega” a “Soy Leyenda”, “Monster” a “Cloverfield”, “Alien vs. Hunter” a “Alien vs Predator”, “Pirates of Treasure Island” a “Piratas del Caribe”, y el que hizo caer en la trampa a varios: “Transmorphers” a “Transformers”. Y si buscan van a encontrar más casos vergonzosos...



En esta oportunidad se quiso aprovechar el estreno de ese bodrio de Roland Emmerich llamado “10.000 BC”, aunque ambas tienen pocas cosas en común. Salvo que comparten la categoría de bodrio. Aquí, un grupo militar altamente entrenado viaja al pasado para rescatar a unos científicos perdidos en el tiempo. El destino: la Argentina del Cretácico.

No tiene mucho sentido abundar en esta película con tan poca onda. Los primeros quince minutos prometían, con las interesantes explicaciones preliminares sobre el origen de los viajes temporales. Los problemas para el film y para nosotros, pobres espectadores, comienzan cuando llegan al pasado. Es imperdonable que en esta época se utilice una animación tan berreta. Si con cualquier software de 3D casero podemos hacer algo mejor que esto. Concientes del papelón que estaban ofreciendo, las tomas son deliberadamente fugaces o con movimientos de cámara tan violentos que apenas permiten apreciar a los animales.

A no engañarse. En esta foto el dino se ve mucho mejor que en la propia película.

El argumento a su vez está lleno de agujeros. Se habla de paradojas temporales, pero cuando arriban al pasado alteran todo lo que pueden sin preocuparse del efecto mariposa. El científico de turno reconoce la montaña que buscan porque en 70 millones de años, sólo cambió un poco su tamaño!!! Ni hablar de las actuaciones, los diálogos infantiles, y un final que busca ser emotivo pero que no conmueve ni a Matías Alé.

Los únicos actores reconocibles son Michael Gross, el loco de las armas de la saga Tremors, y Greg Evigan. Sí, Greg Evigan. ¿Cómo que quién es? Los mayores de 30 que vean el siguiente clip lo recordarán inmediatamente:



En definitiva, no sirve ni como clase Z. Hasta Pterodactyl (2005) tenía más onda.


¡ASÍ SÍ!: Gracioso el momento en que uno de los científicos perdidos pinta un plato volador en una cueva como diversión, pensando en las consecuencias que ello traerá en el futuro.

¡ASÍ NO!: Aunque sea para video y hecha con bajo presupuesto, nunca hay que perder la dignidad. Esta película sin dudas la abandonó en el pasado prehistórico.





Ficha IMDB