miércoles, 11 de enero de 2012

Actividad Paranormal 3 (Paranormal Activity 3, 2011)

Una serie que continúa levantando polémica y sangrientas discusiones forísticas. Parecieran existir dos bandos irreconciliables: quienes aman la saga y quienes la odian con virulencia. Por ello es muy difícil guiarse por los comentarios publicados en la web: o son totalmente descalificadores (del tipo “Muy mala!!! De terror lo único que tiene es la calificación”) o demasiado halagadores (“¡Soberbia película de terror!”). Con tal motivo me siento en la obligación de ofrecer una opinión desapasionada y objetiva sobre la tercera (¿y última?) parte de la saga. En síntesis, la madre de todas las críticas (Es broma, estoy escribiendo medio dormido y se me escapan comentarios como estos sin querer).

En Actividad Paranormal 3 saltamos al año 1988, con las hermanas Katie y Kristi disfrutando de una niñez feliz. Su padrastro es editor de filmaciones de fiestas, lo que explica el acceso a una tecnología que por aquella época era demasiado costosa. Todo un adelantado a su tiempo, decide filmarse teniendo sexo con la madre de las niñas. Una aparición fantasmal captada en la cinta de video despertará su curiosidad y colocará tres cámaras para registrar cualquier evento sobrenatural durante la noche. Las cosas se pondrán mucho más violentas que en las primeras dos entregas cuando Kristi comience a hablar con un amigo invisible llamado Toby.

Si la primera parte apelaba al susto sutil y la segunda captaba el interés con una muy buena (aunque por momentos aburrida) historia, en esta oportunidad había que sacudir al espectador para evitar que se durmiera con más de lo mismo. Y la opción de los directores Ariel Schulman y Henry Joost fue muy acertada. El film se transforma en una especie de paseo por un tren fantasma. A diferencia de las anteriores, aquí abundan los sobresaltos basados en “cosas” que irrumpen ante la cámara, sonidos fuertes o simples cortes mal editados que causan el mismo efecto, aunque no suceda nada sobrenatural.

De regreso a los orígenes, las tomas están limitadas a unas pocas cámaras: una en el cuarto de los adultos, otra en el de las niñas, y una tercera en el espacio compartido por el living y la cocina. Ocasionalmente se utilizará otra móvil manipulada por un amigo del padrastro de las niñas, que casi ni cuenta. Sin dudas la tercera mencionada representa un hallazgo que potencia la angustia y proporciona los peores momentos. Montada sobre el motor de un ventilador, la cámara gira lentamente hacia un lado y hacia el otro, generando incertidumbre sobre lo que encontraremos cuando regrese al punto de partida. Este recurso está muy bien utilizado por los directores y es el que hará cerrar los ojos a más de uno.

Dije que la experiencia se parecía a la de un tren fantasma: muchos sobresaltos…pero sin un hilo coherente que los una. La historia es la peor de todas. La justificación de la aparición de los videos en casettes no convence. Existen muchas tomas que nunca se realizarían en la vida real (¿alguien se filmaría mientras trabaja frente a un monitor, con lo caro que eran los vhs en esa época?). Además se agregan elementos a la mitología que, al no ser explicados del todo, confunden y hacen tambalear la verosimilitud de la misma. La más evidente se relaciona con que suceden muchas cosas fuertes cerca del final, y cuesta creer que sean olvidadas por las niñas ya de adultas.

En cuanto a las actuaciones hay que destacar la labor de las actrices más jóvenes, Chloe Csengery y Jessica Tyler Brown, que desempeñan con naturalidad sus roles.

Una fuerte polémica se desató entre lo visto en el trailer oficial y la película en sí. Resulta que muchas (sino la mayoría de las secuencias) del avance no aparecen en el corte del cine (este párrafo pueden saltarlo si no quieren conocer los detalles). De esta manera nos quedamos sin ver a Kristi rociando agua al demonio transparente, la paliza que recibe el espiritista, la madre siendo arrastrada hacia el cuarto, Katie y Kristi jugando Bloody Mary frente al espejo, la casa incendiándose, el reflejo de Kristi que queda inmovilizado frente al espejo, o la misma niña saltando hacia la escalera desde su habitación. Los responsables nunca explicaron, hasta donde sé, tal estrategia de marketing. Personalmente opino que me hubiese gustado ver alguna de estas escenas eliminadas, que seguramente se incluirán en la versión Uncut, aunque tampoco hubiesen agregado demasiado al film.


El trailer de la polémica

Creo que la saga está agotada, y que este cierre deja un sabor extraño. Quienes busquen una buena historia deberían dejarlo pasar. En cambio, si la idea es sufrir y a la vez disfrutar de un rato muy entretenido y nada más, deberían acudir al cine sin pensarlo dos veces. En mi caso, y conociendo las limitaciones de la historia, buscaba lo segundo. Y no me defraudó en absoluto.




¡ASÍ SÍ!: Sobresaltos garantizados.


¡ASÍ NO!: Pero también garantizada la historia más floja de la trilogía.





2 comentarios:

Geraldine, dijo...

Te digo la verdad, no quise leer el post porque todavía no la vi...las dos anteriores sí y me han gustado, mas la segunda que la primera porque iba cerrando la historia...bueno, espero te des ina vuelta por mi blog, si gustas los enlazamos...saludos.

Sebastián Cabrol dijo...

la ví solo a la madrugada: craso error. si la uno me hizo inquietar un poquito, ésta es mas efectiva. ¿porqué? como decís, no da respiro y practicamente todo el tiempo estás esperando algo terrorífico. Y sí, la historia deja muchos cabos sueltos, aparte de que la versión que ví tenía unos subs ambiguos, que solo traducían lo mas evidente. Creo que van a hacer otra peli de esto, situada en la infancia de la abuela y así hasta el inicio de los tiempos. buena reseña y saludos.