lunes, 28 de febrero de 2011

El Cisne Negro (Black Swan, 2010)

Con esta película pasa algo que cada tanto deja al descubierto prejuicios y vanidades. Se han formado dos bandos, integrados indistintamente por público y por críticos, que se enbanderan casi devotamente tras la historia en un caso o que la destruyen sin piedad por el otro. Ambos víctimas de una campaña de prensa engañosa que promete algo que no es, y del rótulo “nominada al Oscar” que atrae a los que piensan que ello sigue siendo sinónimo de calidad. ¿Es The Black Swan la gran película del año o un producto inflado desmesuradamente? Ésta es tan solo mi opinión. Ustedes, por supuesto, tendrán la última palabra luego de verla en su cine amigo.

Nina (Natalie Portman) es la bailarina elegida para reemplazar a Beth Macintyre (Winona Ryder), estrella de la compañía que ha sido dejada de lado por cuestiones de edad. El director (Vincent Cassel) le propone interpretar dentro de “El lago de los cisnes” las dos caras del papel principal: al cisne blanco, cándido, gracioso, y al cisne negro, oscuro, malvado. Su personalidad la convierte en la candidata perfecta para hacer el primer papel, pero para resultar convincente en el segundo deberá extraer su lado más perverso y siniestro. La presión por alcanzar la perfección comienza a afectarla física y psicológicamente y severos síntomas de psicosis amenazan con sacarla de carrera. No ayudan para nada tampoco las actitudes de su posesiva madre (Barbara Hershey, violada por espíritus en el clásico ochentero The Entity), y las de su compañera de baile Lyli (Mila Kunis), la rival que podría quitarle el papel de su vida.




He leído y escuchado muchas cosas sobre la película, algunas interesantes y otras realmente absurdas, y que me gustaría aclarar de entrada. En principio, a quienes se acerquen a la misma pensando que verán una historia sobre el mundo de la danza les digo que han sido engañados vilmente. En primer lugar por una campaña de prensa que buscó acercar a un público que, de saber la verdad, nunca hubiera asistido a los cines. Publicidades que ocultaban la trama principal y periodistas reporteando a personalidades de la danza no hicieron más que expandir el engaño. Porque el film es un thriller psicológico que coquetea por momentos con el terror. La primera mitad ciertamente  toca temas como los celos y la feroz competencia entre las bailarinas, pero con el fin de situar al espectador en el mundo de la protagonista. El marco del ballet, sin embargo, es hasta cierto punto anecdótico ya que cualquier ambiente artístico competitivo podría haber funcionado igual de bien: una obra teatral, el rodaje de una película... 



Muchos basan sus críticas en este desengaño: “el mundo de la danza no es así”, expresan como argumento excluyente. Otros incluso la defenestraron basados en que nunca se sabe cuánto de lo que experimenta Nina ocurre en la realidad y cuánto es producto de sus alucinaciones. Sin palabras. Lo único que tengo para decirle a esta gente es: sigan viendo películas y después hablamos.



En fin, pasemos a mi análisis. El director Darren Aronofsky retoma en El Cisne Negro el clima opresivo de la alucinante y tendenciosa Réquiem por un sueño (2000). El muchacho tiene muy buen pulso dirigiendo la cámara. Como pocos logra atmósferas angustiantes a través del minucioso uso de las imágenes, con primeros planos acertados y tomas largas que meten al espectador sin piedad dentro de la perturbada cabeza de Nina.


Las actuaciones son el otro aspecto destacable de la película. Vincent Cassel compone a un magnífico director de compañía, manipulador y lascivo, mientras que la hermosa Mila Kunis con su amplia sonrisa y sus penetrantes ojos resulta convincentemente ambigua en sus intenciones. Hasta Winona Ryder (apodada cariñosamente por mí como “el androide”) tiene un desempeño breve pero interesante. Con respecto a Natalie Portman, éste puede ser sin dudas su mejor papel. En la pantalla se aprecia que el esfuerzo al que estuvo sometida durante casi un año, tanto el físico (cinco horas de entrenamiento diario, una dolorosa lesión en la costilla), como el psicológico, dieron sus resultados. No debió ser fácil ponerse en la cabeza de la sufrida Nina, sobre todo con el obsesivo de Aronofsky marcándola de cerca. (Mientras escribo ésto veo que acaba de ganar el Oscar a mejor actriz. Merecido si dudas).




Dentro de los aspectos flojos del film destaco lo poco explotado del personaje de Winona Ryder. Aunque algunos no lo crean, me hubiese gustado verla un poco más en el papel de la resentida ex estrella de la danza. Todo lo contrario a lo que me sucedió con la frustrada y controladora madre de Nina, interpretada por Barbara Hershey. El problema no es con la actriz, que considero talentosa, sinó con el personaje. Tan cliché y obvio que resta en lugar de sumar.

No soy especialista en ballet ni mucho menos (ciertos conocidos míos deben estar soltando una carcajada en este momento), pero salta a la vista que las secuencias de baile no son muy lucidas. La edición vertiginosa y la cámara puesta en el cuerpo y el rostro de Natalie convierten a este “Lago de los Cisnes” en lo más alejado a una típica velada en el teatro Colón de Buenos Aires. Los que saben de esto incluso destacan que el cuerpo de baile es bastante mediocre, pero allí yo no me meto.


Y un último “pero”: quince minutos menos le habrían venido bien a la película para no tornar repetitiva la angustia de Nina. Demasiado tiempo tenemos que verle la cara de sufrida hasta que “el lado oscuro” empieza a aflorar con fuerza.


Uno de los polémicos trailers

Por lo demás el resultado general es contundente. Hay momentos de suspenso que quitan el aliento, otros de violencia que erizarán la piel, algo de sexo que agradecerán los más pervertidos, y efectos especiales más que aceptables en función de una historia de obsesiones y locura que tiene claras influencias del cine de Cronenberg.



¡ASÍ SÍ!: Aronofsky sabe como hacernos pasar un mal rato inolvidable.


¡ASÍ NO!: Algún que otro golpe de efecto innecesario (me encanta la sangre, pero a veces menos es más).





domingo, 27 de febrero de 2011

La neurona te informa: Inminente comienzo de rodaje de Prometheus



En tres semanas Ridley Scott comenzará oficialmente el rodaje en Londres de Prometheus, la ¿precuela? de su legendario film Alien (1978). Entre los actores confirmados estan Noomi Rapace (la chica de la trilogía sueca Millenniun), Michael Fassbender (Centurion, Jonah Hex), y Charlize Theron (que no necesita presentación).

La historia parece transcurrir varios años antes de la original, y según trascendió por allí compartiría pocos elementos del universo Alien que conocemos. Incluso el aspecto del extraterrestre sería diferente.

Según el sitio BleedingCool: "Todos los aliens que hemos visto hasta ahora tienen cierto aspecto humanoide debido a que han crecido en el interior de un ser humano. Sin embargo, cuando comience Prometheus no reconoceremos al Alien ya que este no ha crecido en el interior de un humano o de un ser que conozcamos como un perro. Tienes que imaginar qué sucede cuando junta su ADN con el de otra criatura alienígena... "

Al parecer el proyecto original de dos precuelas se habría transformado en este spin-off de la saga, siendo una película única. HR Giger, el diseñador de la criatura original, sería de la partida luego de las controversias acontecidas durante la filmación de Alien 4, pero sólo en el rol de consejero. Una pena.

El estreno está programado para junio del 2012. ¡Una eternidad!


A continuación parte del arte conceptual conocido hasta el momento:





miércoles, 23 de febrero de 2011

Animados: Cyriak's animation mix

La técnica es muy básica (fotos animadas cuadro a cuadro en su mayoría), pero en esta sucesión de clips lo que prima es la idea. Y muchas de ellas son fantásticas. Breves gags psicodélicos para ver durante una gripe donde el cuerpo estalle de fiebre (y analgésicos consumidos). Atención que algunos segmentos no son recomendados para niños.



lunes, 21 de febrero de 2011

Juguetes espaciales con historia

Estas cosas me fascinan. Tal vez sea porque de chico nunca pude disfrutarlos. O por su diseño retro que remite a épocas de sueños incumplidos. De cualquier manera son objetos que más de uno quisiera tener en sus casas, alejados por supuesto de cualquier niño con instintos destructivos.


Cohete espacial de Buck Rogers, fabricado en USA en 1927 en metal. Rodaba y emitía ruidos



Tanque espacial que hiciera las delicias de los niños japoneses. Fecha indefinida




Reproducción de un bote marciano (?) construído originalmente en los años 1920-1930s en USA



Explorador Mercury hecho en Japón en la década del sesenta. A baterías, poseía un domo que giraba emitiendo luces multicolores


Tanque a baterías alemán. Se desconoce la fecha de fabricación




Nave espacial solar producida en Japón durante los 60s



Cápsula Mercury fabricada en Japón por la compañía Horikawa en el año 1962. Funcionaba a fricción y emitía sonidos espaciales y el astronauta giraba simulando la falta de gravedad



Vehículo lunar a baterías. Juguete fabricado en Hungría en la década del sesenta



Otro juguete húngaro de la década del sesenta. Esta vez un cohete espacial



Reproducción de un rarísimo juguete japonés de la década del 50. Los originales de este marciano están valuados en miles de dólares



La nave Zorgona del film Zathura. Aunque es nueva, su aspecto retro la hace merecedora de un espacio aquí

viernes, 18 de febrero de 2011

Tstout: pósters alternativos

Tstout es el seudónimo de Tyler Stout, un estadounidense con estilo propio y al que le encanta reversionar carteles promocionales de películas. Miren y juzguen su interesante trabajo. Clic para ampliar.
















Sitio oficial

jueves, 17 de febrero de 2011

Portadas de: Vampirella (parte 3)

Tercera tanda de portadas, donde por fin la morocha del planeta Drakulon comienza a obtener protagonismo. Clic para ampliar.