miércoles, 20 de abril de 2011

Torrente 4: Lethal Crisis (2011)

Santiago Segura está por estos días en Argentina promocionando su última película, tal vez buscando la aprobación que el público de su propia tierra le niega, tal vez tratando de recuperar los buenos euros que debe haber invertido en ella. En una semana ha pasado por todos los programas que puedan imaginarse (deberían haberlo asesorado mejor en algunos casos), pero en todas sus apariciones demostró ser un tipo sensible e inteligente, factores que han puesto al público argentino de su lado. No sé si le servirá para vender más entradas, pero sí se irá siendo más popular que antes. Y dejando en boca de todos al personaje que lo hizo famoso en el mundo.

En este caso, y para no ser menos, la película se estrena en 3D. José Luis Torrente, el ex policía que aúna en una sola persona lo peor de la condición humana, no es ajeno a la crisis que afecta a Europa. Al punto de tener que alquilar su departamento a indocumentados sudamericanos y comer de los cestos de basura, se decide por una medida desesperada: cometer un asesinato por encargo. Pero detrás de esto hay una trampa, y antes de concretar el crimen es detenido por la policía y enviado a una cárcel de alta seguridad, de la que deberá escapar para descubrir quién estuvo detrás de todo y así vengarse.




Los detractores de Segura toman como referencia la primera pelicula de la saga para defenestrar esta cuarta parte, y a decir verdad, algo de razón tienen al asegurar que no está a su mismo nivel. Pero tampoco es la porquería que algunos dicen que es. Mientras que la original mostraba una realidad cruda bajo el piadoso manto del humor (el desamor, el racismo, las adicciones), en Torrente 4 se vuelca de lleno a la parodia escatológica y a la comicidad física y simple. La incómoda carga de denuncia social que abundaba en la primera, acá se puede apreciar tan solo durante los primeros veinte minutos y muy dosificada. Se repiten algunos tópicos de las anteriores partes (es inevitable que esto suceda, y los fanáticos lo aprobamos), y hay tal vez un excesivo muestreo de la carne humana desnuda (de buen nivel en el caso femenino, patético en el masculino). Pero bien, a nivel comedia de enredos y homenaje cinéfilo políticamente incorrecto, la cinta funciona perfectamente, ofreciendo lo que los seguidores del personaje estamos buscando.



La puesta técnica es impecable, sobre todo el trabajo de realizado con las explosiones que abundan en la segunda mitad. El 3d en cambio no resalta demasiado. No sé si echarle la culpa a la calidad de la copia (al ser digital no debería influir), pero las tomas pensadas para sacudir al espectador como escupitajos a cámara y otras asquerosidades que no revelaré, no logran el efecto esperado.



Como en otras ocasiones, pero en menor cantidad, Segura recurre a amiguetes famosos en calidad de actores invitados. El compañero tonto de turno en esta ocasión es un joven adicto a las “pajillas”, interpretado por Kiko Rivera, hijo de la famosa Isabel Pantoja, playboy y mediático, y según el propio director, un tipo conocido por no haber trabajado nunca en su vida...hasta ahora. Y por ser su debut actoral, tan mal no lo hizo.

El videoclip oficial

Hay ciertas desprolijidades argumentales que resultan evidentes, sobre todo durante las secuencias carcelarias. Allí se presentan personajes que preparan el terreno para gags que finalmente no tienen lugar porque desaparecen de la trama sin mayores explicaciones. Pero por lo demás, Torrente 4 cumple y dispara con munición gruesa, provocando diversión y carcajadas aptas sólo para gente con amplio sentido del humor.





¡ASÍ SÍ!: Segura vuelve a componer con maestría un personaje que ya forma parte de la iconografía cinematográfica contemporánea.


¡ASÍ NO!: Se extraña el humor entre ácido y negro de sus orígenes.









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