jueves, 4 de noviembre de 2010

Monsters (2010)

De Gran Bretaña es esta película de monstruos casi sin monstruos. Característica que puede tomar por sorpresa a más de uno, y que ha provocado airadas discusiones entre sus defensores y los que se han sentido estafados. Creo que es un deber compartir mi opinión para que, aquellos que busquen un Cloverfield o Starship Troopers, no salgan decepcionados, y quienes tengan prejuicios con las películas de extraterrestres gigantes descubran una muy buena propuesta que se aleja de los convencionalismos de Hollywood.


Hace seis años, una sonda de la NASA que regresaba a la Tierra con muestras biológicas se estrelló en México. Las formas vivientes escaparon y se expandieron por lo que es el norte de este país, contenidas apenas por un gigantesco muro que protege la frontera de los EEUU. Ahora el ejército de ese país, junto a otras fuerzas internacionales, mantienen sitiada la zona intentando controlar la amenaza a fuerza de continuos bombardeos. Andrew Kaulder, fotógrafo de una revista de actualidad, deberá introducirse en territorio peligroso para llevar de vuelta a los EEUU a Samantha, la hija de su millonario jefe. El viaje se complica cuando la última alternativa consiste en realizar el trayecto por tierra, atravezando la zona infectada.


Siguiendo el camino trazado por District 9, los extraterrestres sirven de excusa para revelar la creciente deshumanización de la raza dominante del planeta. Apenas se muestran con claridad y sólo en tres momentos necesarios para ponernos en situación. Son gigantes, temibles y muy al estilo de los marcianos de La Guerra de los Mundos de H. G. Wells. Pero no esperen verlos inmersos en grandes batallas y aplastando humanos sin piedad. La onda de la película no es esa, y el final deja muy en claro las intenciones de su director en ese sentido.


La acción transcurre casi en su totalidad en territorio mexicano (aunque también se usaron locaciones en Belice, Costa Rica, Guatemala y USA) y con personas que realmente hablan el español (no con latinos estadounidenses que apenas saben el idioma, detalle positivo que siempre resalto). Las dobles lecturas son muchas y el mérito del director Gareth Edwards (responsable también del guión) es que las sabe insertar en la trama con una naturalidad que incomoda, evitando el discurso barato. Los dos protagonistas se encuentran en un país extraño que está pagando el error de otro con una doble invasión no deseada. Además se mueven sin recursos, y sufriendo en carne propia las dificultades de los ilegales que desean entrar a los EEUU.


Paralelamente está la historia de dos personas que se encuentran a sí mismas a medida que transcurre el viaje, con romance incluído y un cuestionamiento del punto de vista “americano” del mundo que pondrá nervioso a más de un republicano conservador.

Dos factores contibuyen finalmente a hacer de Monsters una pieza poco convencional y gratificante: el estilo semidocumental que le imprime Edwards y que nos sumerge totalmente en la travesía, y las excelentes interpretaciones de Whitney Able y Scoot McNairy, actores desconocidos para el gran público y que sorprenden por su naturalidad.


Tal vez el punto débil de la película radique en la tibieza con que se desarrollan los momentos de acción, que además son escasos. A no confundirse, la tensión se construye gradualmente a partir de las consecuencias visibles de la invasión: un mural gigante, edificios en ruinas, grafittis y carteles. No lo hace mostrando a las criaturas directamente (lo que por otro lado solucionó el problema del bajo presupuesto, 15.000 dólares muy bien aprovechados). Eso está genial. Pero es una película de monstruos y más allá de las metáforas el público se merecía algo de adrenalina. Incluso The Host, otro film de monstruos particular, equilibraba mejor ambas facetas.

Trailer

En definitiva, una pequeña sorpresa que seguramente pasará desapercibida por la mayoría y que merece una oportunidad. Tras su ópera prima, Gareth Edwards estaría en tratativas con Timur Bekmambetov (el director de Wanted y Night Watch) para dirigir una cinta de ciencia ficción futurista.




¡ASÍ SÍ!: Buen ejemplo de ciencia ficción dramática, donde los efectos especiales acompañan desde la periferia.


¡ASÍ NO!: No hubiese estado de más algo de terror.





2 comentarios:

Joe dijo...

Me ganaste de mano, la estaba por comentar …
La película me gusto, pero no se, le falta algo….
Igualmente, como vos decís , es una sorpresa mas que agradable

Klaatu3000 dijo...

Pero comentala igual. Seguro vas a aportarle algo nuevo a mi opinión.