12/5/09

Animados: Japoneses actuando como dibujos animados

Este es un falso animado. En realidad son dos japoneses participando de un concurso televisivo, en el que montan un número que toma mucha de la iconografía del animé clásico. ¡No dejen de verlo!

A veces suele aparecer un recuadro con publicidad en la parte inferior del video. Ciérrenlo para que no estorbe.


Videos tu.tv

10/5/09

Figuritas: Marte Ataca (Sobre 8)

Y casi llegamos al final. Las siguientes figuritas no aparecieron en el set original, sino que corresponden a uno posterior publicado en 1994. Corresponden a un grupo de dibujos pintados en 1989 por Herb Trimpe y Earl Norem, pero que no fueron dados a conocer hasta 1994.

Algunos están basados en bocetos hechos a lápiz por el gran Wally Wood, y los demás son totalmente novedosos. La historia es básicamente igual a la original, con el agregado de dos razas marcianas: los Paeecs, pacíficos e intelectuales, y los Gnards, belicosos y guerreros.


A continuación las figus con su correspondiente texto en idioma original.


For centuries the Earth has been observed by the Paeecs, a peaceful tribe of Martians. Known as a compassionate and intellectual race, the Paeecs envisioned a sharing of culture and technology with their closest neighbors. Extremely talented, Paeecs used advanced cloning techniques to turn barren Martian wasteland into lush outposts of flora and fauna splendor. Loyal to a fault, the Paeecs were monogamous and dedicated to family values. It was through these values that the Paeecs hoped to solve the problems threatening the very existence of the planet Mars. A failed attempt to peacefully make contact with the planet Earth resulted in the dominance of the war-like Gnard tribe. The Gnards were the driving force behind the attack on the planet Earth.


The mighty Martian assault force systematically scouted large sections of unpopulated countryside. The barren, open areas served as strategic points to amass large assault forces as well as serving as refueling ports away from prying eyes. The element of surprise was essential to the Martians' plans for world dominance. The advance scouts moved as quietly as the hushed saucers that made no noise as they landed in the grassy valley. This night there would be no witnesses to the beginning assault as strict orders were carried out- kill every Earthling that you encounter so that the secret arrival of the Martians will be ensured!


Destruction came swiftly for the love-struck teens as flying saucers reduced a drive-in theater to rubble. Teenagers tuned-in to drive-in speakers were unaware of emergency announcements broadcast by local radio stations warning of imminent invasion forces from Mars. Martian spaceships silently appeared in the star-studded sky, sending bolts of their giant death rays towards the fleeing crowd. Panicked teenagers, in a last ditch effort to escape the Martian massacre unnoticed, drove their cars with lights off, running over many of their friends in the process. Overwhelming numbers of the Martian flying saucers, aided by bright exterior spotlights on the hulls of the saucers, ensured that no one escaped the drive-in parking lot.


Quoting from a captured Martian Invasion Handbook, "A dead Earthling is a good Earthling," Martians had little use for prisoners. Because of the language barrier between the two races, new information from prisoners was impossible to obtain. Instead, Martians gleefully tied prisoners, usually brave army soldiers, to the exhaust ports of their land assault vehicles. Many a brave man died for his planet as the switch was thrown activating the thrust of solar-powered engines. Martian leaders, gleefully aware of the panic factor in such executions, used hidden cameras equipped with sophisticated broadcasting devices to telecast their atrocities to the Earth's major networks. The President of the United States ordered the television signals jammed, but millions of viewers in Europe and Asia were exposed to the horrors of the Martian invaders.


Having studied the inhabitants of the Earth from afar for centuries, the Martians now had the opportunity to learn more about the Earthmen first hand. Captured victims were beamed aboard a flying saucer where a Martian laboratory had been set up to study the physiological make-up of the Earthlings. While some of the equipment was advanced Martian technology, there were also some unfortunate shortcomings in the laboratories. A most serious and painful one was the fact that no form of anesthesia existed on Mars. Therefore the painful experiments rivaled the most horrific tortures of mankind's history. One kidnapped victim of vivisection lived barely long enough to see his beating heart torn from his open chest cavity. With his dying breath he heard his wife screaming in horror as she watched helplessly... knowing she would be the next victim of the sadistic scientists.


Mars Attacks logos and images (TM) & Copyright (c) of The Topps Co., Inc.

9/5/09

Star Trek (2009)

No es nuestra culpa que esperemos remakes como estos con cierto recelo y desconfianza. Aún estando detrás J.J. Abrams, el nuevo Midas que con series como Alias y Lost se ha asegurado la fidelidad de muchísima gente. Porque aunque sea un productor exitoso, su experiencia detrás de cámara no es de lo más prolifica. Apenas ha dirigido para el cine Misión Imposible III en el 2006. Las preguntas obligadas estallan entonces en nuestro cerebro. La nueva ST: ¿Sería fiel a la serie original? ¿Dejaría contento a los trekkies (o trekkers, para que los obsesivos no se enojen)? ¿O lo arruinaría todo como está de moda hacer en Hollywood desde hace ya demasiado tiempo? Fue así que, reconociendo mis limitaciones a la hora de responder los interrogantes anteriores, concurrí al cine acompañado de un experto y fanático confeso de la serie y sus secuelas, Rubén el comiquero, a la espera de su veredicto final. El cual fue: ampliamente satisfactorio.

Tras un espectacular comienzo que nos sumerge en el centro de una batalla estelar, la historia recrea brevemente la infancia de los dos protagonistas y los conflictos que forjaron sus personalidades: Spock siendo discriminado por tener una madre humana, y un James T. Kirk rebelde y temerario que reclama por una figura paterna inexistente.

Buscando nuevas fronteras, el Enterprise avanza

El resto del film se mete en los años finales de la academia y relata las desventuras que llevaron al grupo a consolidarse como equipo, y a Kirk a convertirse en el heroico capitán con peluquín que todos recordamos. La excusa es combatir a un romulano rebelde llamado Nerón que amenaza con destruir Vulcano. Historia simple pero efectiva, y que inteligentemente pone el ojo en las relaciones interpersonales más que en el conflicto armado.

Porque lo que uno quiere ver es cómo llegaron a ser amigos incondicionales, saciar la curiosidad acerca del "primer encuentro" entre ellos. Y hay sorpresas graciosas. Como la de un “huesos” McCoy pensando sobre Spock: “Este tipo me cae muy bien”. O un Kirk tratando de sacarle el teléfono (o lo que existiera en esa época) a una sensual Uhura.

Los nuevos se preguntan si la continuación, de haberla, será tan buena como ésta

No debatiré sobre el parecido físico con los actores originales, algo que ya ocupó miles de foros y blogs a favor y en contra. Sólo diré que Chris Pine como Kirk y Zachary Quinto como Spock están espectaculares, no se podría haber hecho mejor elección. El resto está correcto, siendo el menos parecido Anton Yelchin como Pavel Chekov, que reemplaza el peinado “lamida de gato” del personaje de los sesentas por unos diminutos rulitos pelirrojos. Lo importante aquí, y que por suerte convierte la discusión en una tontería inútil, es que absolutamente todos los actores han conseguido captar la escencia de los antiguos tripulantes. Hay tics, miradas y posturas logradas a la perfección, anque alguna sobreactuación totalmente perdonable.

La comparativa

También hay guiños para los fanáticos y en dosis abundantes, estratégicamente ubicados para que no molesten a los que recién se acercan al universo Trek. Se puede ver al primer capitán de la Enterprise y su inevitable destino sobre una silla de ruedas, el tipo vestido de rojo que siempre muere, la bailarina verde de uno de los episodios clásicos teniendo sexo con Kirk, presenciaremos por fin cómo el capitán pasó la famosa prueba del Kobayashi Maru, mencionada varias veces en Star Trek II La Ira de Khan (1982), oiremos algunos sonidos que despertarán viejos recuerdos, y mucho más que ustedes deberán descubrir por su cuenta.

El Enterprise según distintas películas de la saga (clic para ampliar)

Varias cosas parecen no estar en su lugar, esa es la sensación que los más conservadores detectarán a medida que avanza la película. El Enterprise, por ejemplo, luce ligeras modificaciones estructurales, y su interior es bastante diferente al visto por tv (se entiende la necesidad de actualizar la estética de la serie). Pero como Abrams no dejó ningún cabo suelto, todo termina explicándose tarde o temprano, y de manera convincente.

A Spock no le gusta que lo confundan
con el hermano mayor de Legolas


No faltan los momentos emotivos, de entre los que rescato dos especialmente: la visión del Enterprise a medio construir en un remoto hangar al aire libre, y la aparición de Leonard Nimoy como Spock. Con 78 años sobre sus espaldas, la deferencia de aceptar interpretar una vez mas al personaje que lo hizo famoso y con el cual estuvo peleado en su momento, es un detalle que se agradecerá eternamente.

Trailer

Aparte de todo lo dicho hay acción, mucha acción, sostenida por los espectaculares efectos especiales de ILM que obligan a acudir al cine para disfrutarlos en toda su magnitud. En ningún momento aburre ya que siempre está pasando algo de interés. Incluso cuando no hay disparos y gente corriendo, las notas de humor ayudan a que las dos horas que dura pasen volando.

Como esta emblemática nave y su tripulación, a través del espacio. La última frontera parece adquirir por suerte una nueva dimensión. Esperemos que haya más viajes tan intensos y emotivos como éste.


¡ASÍ SÍ!: Gran espectáculo para todos aquellos que velen por una larga vida y prosperidad.


¡ASÍ NO!: Todo lo criticable pasa a un segundo plano ante la contundencia de la película. A lo mejor el malo carece del suficiente carisma. Ustedes dirán.



7/5/09

Momentos imborrables: The Fog (1979)

"La Niebla", clásico del cine de terror, con un John Carpenter en su mejor momento. Hubo una remake espantosa y con final feliz en 2005, perpetrada por los mismos productores de la original y protagonizada por Tom "nací y moriré en Smallville" Welling. No confundir con "The Mist" (2007), basada en un relato de Stephen King.

El comienzo de esta película, con el relato de un anciano llamado Machen ( en honor al escritor de cuentos de terror del mismo apellido e interpretado por el actor John Houseman), es uno de esos momentos que merecen ser recordados como mágicos.

En poco más de tres minutos el anciano cuenta una historia de marineros muertos que volverán del fondo del océano buscando venganza, y crea un clima que el fanático de este tipo de peliculas aplaudirá.

Esta escena es la que hoy comparto con ustedes. Disfruten.

4/5/09

Me gusta el Kaiju Eiga

Sorprendé a tus amigos con tus amplios conocimientos sobre cine. Disfrutá de su cara de deconcierto cuando le repitas la frase del título.

"¿Ka-que?", te preguntarán. Y tú responderás con aire de superioridad: Películas de monstruos japoneses, amigo mío, cuyas derivaciones son el Daikaiju Eiga (cine de monstruos gigantes) y el Uchu Daikaiju Eiga (cine de monstruos gigantes venidos del espacio).

Un género que nació con la primera película de Godzilla (Gojira) allá por el año 1954. A continuación, imágenes del mutante que todo lo pisa y de sus amigos, extraídos de algún artbook publicado hace algunos años. Clic en el dibujo para verlo ampliado.









Si te interesa conocer más, te recomiendo la página de Asiateca. Incluye la historia del género y enlace a galerías de imágenes.

La selección precedente fue extraída del sitio flickr.

2/5/09

Biggles, el viajero del tiempo (Biggles, 1986)


Los ochentas fueron prolíficos en cuanto a películas sobre viajes en el tiempo. La trilogía de Volver al Futuro ocupó la cima del podio. Por debajo, hubo para todos los gustos. No podemos decir que Biggles esté cerca del clásico, pero tampoco es un film que merezca ser condenada al último puesto de la fila.

Jim Ferguson es un joven neoyorquino dedicado al rubro de los alimentos procesados. De un día para el otro, rayos azules le caen encima y lo transportan al año 1917, más precisamente al campo de batalla de la Primera Guerra Mundial.

Su estadía no es permanente. Al parecer los saltos tienen como objetivo ayudar en sus misiones a un piloto de combate británico llamado Biggles. Apenas finalizada la tarea de salvarle la vida, y sin previo aviso, Jim regresa al siglo XX.

La banda completa posa para su público

Un anciano perteneciente a los servicios secretos británicos (el gran Peter Cushing) contactará con el viajero y hechará algo de luz acerca de lo que pasa: Biggles y Jim son “hermanos temporales”. Cuando el primero se encuentra en peligro, el segundo es transportado al pasado para salvarle la vida. Los mecanismos que provocan este fenómeno nunca son explicados con claridad.

Peter Cushing en acción. Éste fue su último trabajo para el cine

Biggles fue un personaje creado por el escritor W. E. Johns en el año 1932. Las aventuras de este piloto fueron muy populares tanto en la literatura como en la historieta. Finalmente alguien con sobredosis de neón en su cuerpo (eran los ochentas) decidió involucrarlo en una historia de ciencia-ficción donde recibe ayuda de un tipo común proveniente del futuro.

No es una gran película. A las espantosas actuaciones de los protagonistas y el resto del elenco debemos sumarle la insoportable melodía principal que suena una y otra vez, siendo al final más nociva que el arma secreta de ultrasonidos que los héroes deben destruir. Jon Anderson en uno de sus peores momentos.

Portada de uno de los libros de W E Johns

Hay acción resuelta correctamente (las batallas aéreas están bien filmadas), efectos especiales impresentables, buena recreación de época, y situaciones ridículas cuyo objetivo –espero- hayan sido pensadas para provocar deliberadamente la risa.


Trailer

El tramo final remonta levemente, sobre todo cuando un vehículo cuyo nombre no revelaré es transportado en el tiempo, causando asombro y pánico entre los bandos en pugna (no vean el trailer si desean mantener la sorpresa). Solo aquí la historia adquiere algo de interés genuino, pero lamentablemente a esta altura la película ya traspasó más de la mitad de su duración.

Recomendable sólo para adictos a los viajes temporales y amantes de los conflictos bélicos antigüos.



¡ASÍ SÍ!: Siempre es un placer ver al entrañable Peter Cushing.


¡ASÍ NO!: Floja aventura que intentó colgarse del éxito de Back to the Future.




Sitio con las portadas e ilustraciones de los libros originales aquí. Sé que el nieto de don Jacques disfrutará de ellas.

1/5/09

¿Se nos nota tanto la cara de idiotas?


Este post contiene referencias exclusivas para el público argentino, por lo que si eres de otro país es muy probable que no tenga el más mínimo interés para ti, por lo que te recomiendo esperar mi próxima entrada.

Ayer el nuevo bufón de la reina se mandó una gracia. No sé si será la edad o qué, pero este tipo de actitudes ya están rompiéndome soberanamente las pelotas. Y mal.

El nuevo bufón del matrimonio K-K (veremos por cuánto tiempo, porque ya sabemos que este tipo de relaciones construídas a base de salvarse el pellejo no se sostienen demasiado), realizó un torpe acto de sobada de medias de dudosa efectividad. Algo típico de estos truhanes cuya función es saborear de la mieles del poder como los parásitos se alimentan de lo peor de nuestro cuerpo.

Y esto aconteció el 30 de abril, utilizando un acto que correspondía hacerse al día siguiente. Burda excusa la de saludar a los trabajadores a cambio de joderle la vida a medio mundo, con el único objeto de regalar un obsceno acto proselitista que sonó descaradamente a tocada de culo (con la ayuda de todos los “manos” que el Eternauta pudiese convocar), y haciendo gala de una caradurez extrema al agradecer que los tiempos presentes son muy diferente a los nefastos noventas, pero utilizando tácticas mucho más viejas e igualmente nocivas que las practicadas en la susodicha década.

Y es que usar el día del trabajo durante una jornada hábil, cortando calles y reduciendo el transporte público a la mitad de modo de cagarle la vida a los verdaderos laburantes, merecería cuanto menos que le metieran los cascabeles en la boca para inhabilitarlo por un largo tiempo.

Ya está. Necesitaba volcar esta breve reflexión, pidiendo las disculpas del caso.

Y saludos a todos los trabajadores en su día. A los trabajadores solamente, no a la manga de caraduras que ayer hicieron acto de presencia en la 9 de julio ocupando un palco de humo, ni tampoco a los miles de extras que comprados por unos mangos fueron a remontar globitos de helio para las cámaras de televisión.

Hoy, todos estos especímenes que comenzaron su fin de semana largo un día antes que el resto de los mortales, estarán disfrutando plácidamente de sus quintas o del tinto que supieron (inmerecidamente) conseguir .