miércoles, 21 de marzo de 2012

Momentos imborrables: An American Werewolf in London (1981)

Aunque mi transformación favorita es la de "The Howling" (Aullidos, 1981), la de "Un hombre lobo americano en Londres" marcó un antes y un después indiscutido. A tal punto que la academia de Hollywood decidió crear el rubro Óscar al mejor maquillaje a partir de lo visto en esta película. El responsable no fue otro que el maestro Rick Baker.

Tras haber salvado del fracaso a la remake de King Kong (1976) y luego de realizar trabajos que pasaron desapercibidos para Star Wars y algunos films menores, la gran oportunidad le llegó de la mano del director John Landis. El desafío: conseguir la transformación licantrópica más impresionante de todos los tiempos. En una época en la que no existían los efectos digitales, Rick trabajó varios meses antes de comenzar el rodaje con prótesis y efectos mecánicos totalmente innovadores. Semejante esfuerzo le valió el primero de los 7 Óscars de su carrera. Curiosamente, en 2011 ganaría el último por los efectos de maquillaje de otro hombre lobo, el de la película "The Wolfman".




Y así se hizo, explicado por el propio Baker (sin subtítulos):

1 comentarios:

Paola dijo...

Totalmente de acuerdo con tu apreciación, excelentes películas las dos, que más allá de que técnicamente ahora nos resulten naives, resisten muy bien el paso del tiempo