viernes, 16 de marzo de 2012

Drive (2011)

Nunca los silencios dijeron tanto. Cuando esperaba un film de acción y suspenso cortado por la típica tijera de Hollywood, el director de origen danés Nicolas Winding Refn nos ofrece un film distinto, contundente cuando el guión lo requiere, pero de un intimismo atípico para este tipo de género. E irónicamente ambientado en L.A., jugando sin miedo en el mismísimo terreno de la cada vez más mediocre meca del cine.

Ryan Gosling interpreta al conductor del título, un joven circunspecto que aprovecha su habilidad para conducir vehículos trabajando como doble en películas durante el día, y como chofer de ladrones por la noche. Además se desempeña como mecánico en el taller de Bernie (Bryan Cranston, el papá de Malcolm en la fantástica comedia de Fox del mismo nombre). El amor llegará a su vida, y con él una serie de problemas relacionados con el crimen organizado que lo llevarán al límite del autocontrol.


Drive posee un argumento simple, donde el gran mérito recae en la forma en que está contada. El director economiza en diálogos, poniendo énfasis en los silencios, las miradas, los pequeños gestos. Allí la película gana en intensidad, aún corriendo el riesgo de aburrir por la inexplicable demora en el planteo del conflicto principal. No sabemos hacia dónde se dirige la trama hasta los 40 minutos: demasiado tiempo para presentar a los personajes y sus circunstancias. Pero luego todo cierra a la perfección y las sub-historias terminan confluyendo.

Pero a no preocuparse. Los amantes de la acción y la sangre recibirán una buena dosis de ambas, ya que en una decisión criticada por las mentes más sensibles, la película regala momentos gore de inusitada crudeza. Eso sí, de manera muy espaciada y calculada.

Otros actores que se destacan en el elenco: Albert Brooks como un tipo de temer vinculado a la mafia, Carey Mulligan con su inmutable cara de rubia sufrida, y el fabuloso Ron Perlman, siempre perfecto en el papel que le toque.

No quiero dejar de destacar la excelente banda sonora elegida para el film, de inconfundible toque ochentero (la estética del film parece un homenaje a esa época, sobre todo en los créditos de inicio con letras de un rosa neón característico). La música principal es de Cliff Martinez, ex baterista de la primera época del grupo Red Hot Chili Peppers, echado a mediados de los 80 y que posteriormente compondría bandas sonoras de otras películas como “Wonderland”, “Sexo, mentiras y videos”, y “Traffic”. También se escuchan temas de Desire, Kavinsky y Brian Eno. Una banda sonora indispensable para los amantes de la buena música.


(Decidí no colocar el trailer porque ¡cuenta toda la película!)

¡ASÍ SÍ!: Película intensa donde se destaca la banda sonora, la fotografía y una narrativa alejada de los estándares de Hollywood.


¡ASÍ NO!: Demasiado preámbulo hasta encaminar la trama.






1 comentarios:

Belknap dijo...

Mr. Klaatu, cuando lo vi no le tenia mucha fe, pero al final me termino gustando; el tema de la apertura de titulos esta muy bueno. Un saludo.