lunes, 5 de septiembre de 2011

Super 8 (2010)

Los comentarios que leí previamente eran muy alentadores. En la mayoría de los blogs y sitios sobre cine se decía que la película era una maravilla, sobre todo porque rescataba el espíritu de los ochentas como ninguna (aunque la película transcurra en 1979). Esa década supo legarnos un sinfín de clásicos juveniles que en pleno siglo XXI siguen disfrutando grandes y chicos, tal vez porque aun consiguen despertar la mirada asombrada del niño que llevamos dentro y porque ponen el peso en valores positivos como la amistad y las actitudes altruistas que logran inmediatamente la empatía del espectador.

Unos jovencitos son testigos de un accidente ferroviario mientras filman una película casera de zombies con la cámara super 8 del título. Pronto descubren que la tragedia fue provocada, y que de uno de los vagones escapa una criatura que no es de este mundo. A partir de ese momento el pueblo comienza a padecer extrañas desapariciones y eventos inexplicables, al tiempo que es invadido por militares que no dudan en pasar por sobre las autoridades locales. Los jóvenes saben que tienen en sus manos evidencia peligrosa (algo quedó registrado durante la grabación del accidente), y buscarán respuestas mientras terminan de filmar el corto sobre los muertos vivos.

Con Spielberg detrás era imposible que algo saliera mal, siendo él uno de los responsables de los mejores exponentes de ese tipo de cine. Pero sabemos que el rey midas no está pasando su mejor momento (que apoye aberraciones como Falling Skies lo demuestra), y lo que damos por seguro puede fallar.

Es verdad que el film está plagado de clichés (niños a los que les faltan alguno de los padres, conflictos familiares, malos que no resultan tan malos, etc.), pero nada que esté fuera de lugar considerando que se trata de un homenaje. El problema reside en que, a diferencia de clásicos como ET y Los Goonies, en Super 8 sobra dramatismo y escasea la aventura. La primera parte sobreabunda en la relación de Joe y Alice con sus respectivos progenitores, mientras vamos teniendo indicios esporádicos del accionar de la criatura. Demasiado esporádicos tal vez como para mantener el interés bien alto.

Lo lógico, si se quería capturar el espíritu de los clásicos, hubiese sido provocar el encuentro de los jóvenes con la criatura hacia la mitad del film, y emprender allí una carrera cómplice contra los malos de siempre. Pero esto no ocurre, el monstruo se revela sobre el final, y uno se queda con ganas de conocer más sobre el extraño ser.

Por suerte están los chicos para compensar estos problemitas. Un grupo de excelentes actores noveles donde se destaca Elle Fanning, la hermana de Dakota. Una familia con genes privilegiados sin dudas. Todo el tiempo lo que hacen los chicos es creíble, y en la relación que se establece entre ellos encontramos el mejor homenaje a las viejas películas antes mencionadas.


J. J. Abrams se perfila como un digno sucesor de Spielberg, aunque todavía debe ajustar algunas clavijas para parecérsele. Tal vez lo mejor sea que ello no ocurra, que mantenga su estilo. Un estilo que, me parece, no es el adecuado para este tipo de entretenimiento familiar. El final, demasiado “sensiblero” para lo que estamos acostumbrados a ver de él, parece haber sido impuesto por el propio Spielberg, y queda raro.




¡ASÍ SÍ!: Buen extraterrestre, muy buenas actuaciones infantiles, pero lo mejor transcurre durante los títulos finales.


¡ASÍ NO!: No es un mal entretenimiento, pero la combinación Abrams-Spielberg, en este caso, convence a medias.







1 comentarios:

Belknap dijo...

Mr. Klaatu, aun no la he visto y luego de haber leido bastante sobre ella, pues, bueno, voy a usar una formula que me sirve a veces, no esperare nada de: " Super 8 ", despues de todo debe ser mejor que una de Ed Wood. Saludos.