jueves, 18 de agosto de 2011

Los agentes del destino / Destino oculto (The Adjustment Bureau, 2011)

Philip K. Dick debe estar revolcándose en la tumba. Una vez más su obra es tomada como inspiración y transformada en un engendro hollywoodense que no hace honor a su prosa. Existen honrosas excepciones como Blade Runner, pero en su gran mayoría las adaptaciones terminan siendo, en el mejor de los casos, un amable divertimento. “Adjustment team” es el nombre del cuento original, y muy pronto lo compartiré con ustedes para que comparen. Mientras tanto echemos una mirada a esta película.

Matt Damon es David Norris, un político que en lo mejor de su carrera sucumbe bajo un escándalo de índole sexual. El encuentro fortuito con Elise (Emily Blunt) le dará fuerzas para reponerse, quedando flechado al instante. Pero unos misteriosos personajes de sombrero intentarán impedir el romance. ¿Quiénes son y porqué se oponen a este loco amor? Se trata, ni más ni menos, de los encargados de controlar que se cumpla el destino tal cual está previsto por “El Presidente”, una entidad todopoderosa que nadie conoce en persona. Cada agente tiene un librito con instrucciones para guiar a los simples mortales, sin que éstos se enteren, por un camino de eventos precisos. Pero uno de estos “agentes del destino” se duerme y el senador se encuentra con la muchacha, algo que no debía suceder según el gran “plan”. A partir de allí deberán reparar el desastre, evitando que la pareja vuelva a encontrarse y haciéndole la vida imposible al pobre Damon.



El primer gran escollo del film consiste en que, hasta que se plantea con claridad el conflicto, pasan unos largos y eternos veintipico de minutos que predisponen mal al espectador. Y lo que sigue no es mucho mejor.

De unos seres que no son humanos, que pueden leer la mente y que tienen la habilidad de alterar el destino de las personas, se espera que atemoricen, o al menos que inspiren respeto. Pero los guionistas los dotaron de una torpeza tan incomprensible que por momentos parece que estuvieramos ante una película de Los Tres Chiflados. No pareciera que el director, George Nolfi, haya sido el mismo que escribió el guión de El ultimátum de Bourne. Estos personajes nunca terminan de definirse como una amenaza real: siguiendo con las analogías, el senador termina siendo como el correcaminos burlándose a cada paso del coyote. Con esta tesitura, es muy difícil tomarse en serio la base argumental de la historia, que pretende ser seria.



Por suerte con la trama amorosa nos dan un respiro. Podría haber sido un culebrón, pero la relación entre “la chica y el chico” no cae en lo meloso y se soporta con dignidad.

El resto es un reciclaje permanente de la misma idea. A lo largo del film se repite el esquema: chico encuentra chica, chico recibe advertencias de los agentes, chico pierde de vista a la chica, chico reencuentra a la chica e intenta burlar a los agentes. Sobre el último tramo se recurre al trillado recurso de "busquemos al más malo de todos para que haga el trabajo sucio". Un malo que promete poner algo de emoción pero que, a tono con el resto de los "agentes", no asusta a nadie. Mas bien irrita tanto como cualquier telemarketer insistente.



A muchos les gustó. A los cinco que tuvimos la ocasión de presenciarla una fría tarde de agosto, no. Una decepción que se convertirá en un éxito entre las señoras de más de cuarenta cuando la programen los sábados a la noche por Cosmopolitan.




¡ASÍ SÍ!: El concepto de la existencia del libre albedrío siempre es interesante y plantea interrogantes que perduran finalizada cualquier historia.


¡ASÍ NO!: Si no fuera por la costosa producción, pareciera un film pensado para televisión, con todo lo malo que ello implica.






2 comentarios:

Lleonard Pler dijo...

Pues a mí me encantó, la verdad. No es redonda pero cumple con creces. El tema de la casualidad y el destino me fascina.

Klaatu3000 dijo...

No pensaba ser tan duro. Pero los cinco que la vimos (todos con gustos bastante diferenciados) coincidimos en lo mismo, y eso me dió confianza para escribir la reseña de esta manera.

No obstante, como en tu caso, a muchos le gustó: en imdb por ejemplo alcanza un puntaje nada desdeñable de 7.1. Lo importante es que cada uno la mire y decida.