jueves, 13 de agosto de 2009

5 de: Grandes Animales (en películas pequeñas)

La sección hoy no trae recomendaciones, sinó advertencias. Son cinco películas de animales gigantes producidas durante esta década y cuyos responsables carecen de vergüenza. Y si piensan que exagero, anímense a ver cualquiera de ellas y después hablamos.

Anguilas Asesinas (Razortooth, 2007)

Una anguila de 4 metros, liberada accidentalmente de un laboratorio secreto, se refugia en el lago que rodea a un típico pueblito norteamericano. Todo en esta película huele a repetido y ridículo. El cóctel lo conforman el protagonista guapo y especialista en bichos, su ex mujer que ostenta el cargo de sheriff del poblado, un grupo de boy scout servidos al plato, los cazadores que desafían a la ley, y dos prófugos de una cárcel cercana que pasarán por principales sospechosos. La anguila cambia de escala a lo largo de toda la película, corre más rápido que un doberman y se trepa a los árboles como un chimpancé. Los efectos digitales no están demasiado mal si pensamos en el dinero invertido. Hay tripas, sangre y un poco de humor. Pero en lo que se destaca es en mostrar por primera vez a un monstruo diabético (¿?). Voy a esconder mi metformina, por las dudas.


Silent Venom (2009)

Otra película con argumento tonto, estrellas en decadencia y malos efectos digitales. La doctora Andrea Swanson está haciendo experimentos con víboras venenosas en una ignota isla china sin que sus dueños lo sepan. En eso a los chinos se les ocurre darse una vueltita para realizar maniobras militares, y el campamento debe ser levantado sigilosamente. El encargado de la evacuación es un cuestionado capitán que pasaba por allí en un submarino fuera de servicio. Swanson le ordena a su asistente que lleve sólo cuatro de las víboras capturadas, pero el idiota carga todas para venderlas posteriormente. Más idiotas (tripulante en este caso) soltarán las 20 víboras venenosas en el submarino listas para picar al primero que se le cruce, mientras los barcos chinos lanzan cargas explosivas contra los intrusos. Pero esto no es todo. Hay dos bífidos extras que aparentemente mutaron culpa de la radiación de la isla, y están creciendo aceleradamente. Luke Perry continúa dando manotazos luego de sus 15 minutos de fama en Beverly Hills 90210, y Krista Allen sigue tan fuerte como siempre aunque sólo muestre los tobillos. No obstante la película entretiene.


Primitivo (Primeval, 2007)

Dominic Purcell, aprovechando un descansito de la serie que lo hizo famoso (Prison Break), se largó a protagonizar este film sobre un cocodrilo de tamaño poco común al que le encanta empacharse con carne humana. Su personaje es un documentalista que decide revelar el secreto oculto detrás de un sinfín de muertes misteriosas, ocurridas en el sur de África. La película no está tan mal como uno podría intuir, sobre todo porque además de entretener se atreve a dosificarla con toques de denuncia social. Según las referencias, está ligeramente inspirada en hechos reales y transcurre en la década del 90, época en la que Sudáfrica se encontraba inmersa en una cruenta guerra civil. Pero ojo, tampoco estamos ante una joya. El cocodrilo, como era de esperar, actúa mucho mejor que el “duro” de Dominic.


Mega Tiburón contra el Pulpo Gigante (Mega Shark vs Giant Octopus, 2009)

The Asylum lo hizo de nuevo. Esta productora oportunista que saca imitaciones de éxitos con el nombre ligeramente cambiado (recordemos cosas como Transmorphers, The Terminators, o The Day the Earth Stopped) nos ofrece una nueva basura cinematográfica. Un megalodón y un pulpo gigante originarios de la prehistoria son descongelados accidentalmente y harán estragos en los mares del mundo. Una científica y su par japonés, bajo el mando de un antipático operador del gobierno, tratarán de juntarlos para que se maten entre ellos. Efectos especiales hechos en una pc casera y que atrasan 20 años lastiman nuestros ojos, pero no tanto como las desastrosas interpretaciones de los protagonistas. Actúan Lorenzo Lamas (sin comentarios), y Deborah Gibson (¡sí!, Debbie, la que en los 80s nos cantaba "Lost in Your Eyes" y competía con Martika, hoy convertida en toda una apetitosa señora de dudosa capacidad actoral). Para recomendársela a nuestros enemigos.


Especies alteradas (Altered Species, 2001)

Sin dudas la peor de todas las comentadas hoy. Y hasta resulta un mérito entre tanta mediocridad filmada. En este caso hablamos de ratas que crecen y se vuelven muy agresivas al entrar en contacto con una sustancia elaborada para combatir tumores. La acción transcurre en un laboratorio improvisado dentro de unas instalaciones abandonadas, y donde el joven asistente del científico de turno deberá soportar la inesperada visita de su novia y sus amigotes, uno más idiota que el otro. Para que se den una idea del nivel al que nos exponemos: en todo momento nos damos cuenta que la rata gigante es un tipo metido en un traje, casi como un Barney con pelos. Algo que quiso disimularse con movimientos de cámara y tomas fugaces, pero sin éxito.

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